Análisis

Postureo proletario

Podemos llamó ayer miserables a 1.804.884 votantes que han permitido el cambio en Andalucía

Manuel Marín
Actualizado:

Hace cinco años, Podemos creció al hilo de un discurso radical, demagógico y sociológicamente imbatible contra la corrupción, los abusos de «las élites» y el secuestro del poder a manos de la partitocracia. La ciudadanía eufórica contra el sistema. Podemos ganó escaños y alcaldías, pero pronto ganó también un aburguesamiento militante y desacomplejado. Incluso burdo. Dejó de acompasar su mensaje con la ejemplaridad pulcra de la que se travestían sus dirigentes, y su postureo proletario fue sustituido muy pronto por las purgas y la obsesión de medrar por un escaño.

Cinco años después, Podemos se ha instalado en una incipiente decadencia. Los sondeos le castigan porque su imagen de partido marginal ha sucumbido a los vicios del sistema. El chalé en la sierra es elocuente a los efectos de medir la

Manuel MarínManuel MarínAdjunto al DirectorManuel Marín