Cayetana Álvarez de Toledo y Pablo Casado, ayer en Barcelona
Cayetana Álvarez de Toledo y Pablo Casado, ayer en Barcelona - EFE

El posible retroceso del PP en el Senado eleva la tensión por las candidaturas

En Génova ni siquiera confirman al cien por cien la continuidad de Pío García-Escudero

MadridActualizado:

La elaboración de las candidaturas electorales ha provocado una marejada de fondo en el Partido Popular como hacía tiempo que no se veía. El motivo no es otro que el previsible retroceso en las urnas, según indican todas las encuestas, que se traduciría en una pérdida significativa de escaños en el Congreso y el Senado. Dicho en otras palabras, hay codazos por entrar en las listas, tensiones por un proceso de renovación que se está alargando demasiado y malestar en muchos casos por un resultado que a la fuerza no puede gustar a todos.

En el PP están estos días intentando cerrar las candidaturas al Senado, donde ha disfrutado de una cómoda mayoría absoluta en las últimas legislaturas. Pero el 28 de abril puede cambiar radicalmente el color político de la Cámara Alta, sobre todo por una fragmentación del centro derecha que haría imposible al PP revalidar su mayoría, como informó ayer ABC. Según la media de las encuestas del último mes, el PP podría pasar de 128 senadores electos a 72. Y la tormenta ha vuelto a desatarse en algunas circunscripciones. Al retroceso del partido se une la «renovación» que quiere llevar a cabo Pablo Casado, en términos similares a la del Congreso.

Estaba previsto que las listas al Senado estuvieran cerradas el martes por la tarde, y que Casado las presentara en un acto público ayer. Pero de momento el proceso continúa. Ayer ni siquiera se daba por hecho al cien por cien que Pío García-Escudero, el presidente del Senado, fuera de número uno por Madrid. «Ahora mismo va, pero todo va cambiando», aseguraron fuentes populares por la tarde. En el entorno de García-Escudero, un histórico del PP de Madrid, se descartó que pueda ir al Parlamento Europeo y se reconoció que aún no había confirmación de nada. Pero en realidad verían impensable que no fuera candidato por Madrid.

«Overbooking» en Europa

Ayer se veía más difícil que el aún presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, fuera en la lista del Senado, pero sí podría estar en la candidatura al Parlamento Europeo. Los populares cerrarán esta lista más adelante, aunque es previsible que incluyan a exministros de Rajoy, como García-Margallo, Zoido o Montserrat. «Hay overbooking para Europa», comentó ayer un dirigente del PP, en referencia a la alta demanda para tan pocos puestos. También el exportavoz del Grupo Popular Rafael Hernando podría recalar en la lista europea, después de quedarse fuera del Congreso.

No hay sitio para todos los que son y quieren estar ahora mismo. En algunas circunscripciones la renovación ha sido total para el Senado, como en Cantabria, con Javier Puente al frente. En Asturias, el diputado Ramón Cañal será el cabeza de lista a la Cámara Alta. En La Rioja, la renovación también ha sido completa para el Senado, con las lógicas tensiones internas. En las provincias del interior, donde la división del voto de centro derecha supondrá una auténtica sangría de votos y de escaños para el PP, la «convulsión» es mayor, según fuentes del partido, por la renovación interna y porque en muchas de esas circunscripciones podrían pasar de tener tres senadores a uno solo, por el sistema mayoritario que rige en la elección del Senado. Casado, además, ha impuesto el trasvase del Congreso al Senado a dos exdirigentes del PP de Rajoy, Fernando Martínez Maillo (Zamora) y Carlos Floriano (Cáceres).

«Resistencia» interna

Fuentes populares de la Cámara Alta reconocen que muchas personas han mostrado «resistencia», pero se muestran convencidas de que la tormenta se calmará en cuanto estén todas las candidaturas cerradas y el partido se ponga a trabajar al unísono para ganar las elecciones. «Está siendo un proceso complicado, porque hay muchos candidatos para poco sitio. Hay gente descontenta con esta renovación profunda, y esto se une a que la dirección del partido acaba de llegar y, en pleno proceso de consolidación, se tiene que enfrentar a un intenso periodo electoral», justifican las mismas fuentes.

En ese sentido, algunos en el PP habrían visto más lógico que la dirección nacional cerrara «todo el mapa» de candidaturas a la vez, para eliminar una incertidumbre que se está haciendo eterna para muchos.

Ayer, en una entrevista en Antena 3, Pablo Casado negó con rotundidad que se esté produciendo una «purga» en el PP ni nada parecido: «¿Qué purga?», se preguntó. «Nadie ha integrado más que yo, nadie. Aquí nadie ha quedado descabalgado», defendió. Según sostuvo, «en el PP caben todos», y las purgas o los «pucherazos», dijo, son cosas de otros partidos, en referencia al PSOE y Ciudadanos.