La encuesta de la ANC para señalar a las «empresas malas»
La encuesta de la ANC para señalar a las «empresas malas» - ABC

La ANC pone en marcha una campaña de boicot empresarial

El PP presenta una batería de preguntas para que el gobierno de Torra se desmarque

BarcelonaActualizado:

Un boicot en toda regla a las empresas que no comulguen con las tesis del independentismo catalán. Así es la nueva campaña de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), entidad que sigue marcando el paso a los partidos secesionistas, y que ayer presentó públicamente. Su presidenta, Elisenda Paluzie -que fue decana de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona entre 2009 y 2017-, niega que la iniciativa titulada «Consumo Estratégico» suponga un boicot contra las empresas y los negocios que operan en Cataluña, pero sí admite que se trata de una campaña para «fortalecer el tejido empresarial que responda al libre mercado y a la no injerencia política, respete las decisiones de los ciudadanos y dé información sobre la independencia de Cataluña».

Con estos objetivos se esconde una tarea que se centralizará en una web de denuncia por contraste -ya operativa-, es decir, aparecerán las empresas a las que se les puede imputar un «consumo republicano». En resumen: una lista de «buenas empresas» a favor de la independencia de Cataluña, por lo que las entidades que no aparezcan... Este mismo jueves, Paluzie y el responsable de la iniciativa, David Fernández, ya señalaron como «empresas malas» a Mercadona, Endesa y La Caixa.

El método que utilizará la ANC será el clásico de la delación anónima a través de la ciudadanía que quiera colaborar en la iniciativa registrándose en la web, y también permitirá a las empresas apuntarse voluntariamente en la herramienta de internet para demostrar su adhesión al secesionismo.

De momento, ayer mismo, dio a conocer un documento que repartirá por toda Cataluña para promocionar la campaña y tener la opinión de los ciudadanos sobre su compromiso con la «república catalana». Entre otras cuestiones, la ANC conocerá de primera mano, a través de este documento-encuesta, la actitud de los ciudadanos en relación a las empresas de energía, por ejemplo, o de telefonía, entre otros. A nadie se le escapa que esta acción va dirigida contra las grandes y medianas empresas afincadas en la región y que tras el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 decidieron trasladar sus sedes fiscales fuera de Cataluña.

Cambiar los hábitos»

En este sentido, así lo indican en la web: «Consideramos que hay que cambiar los hábitos para poder optar por aquellas (empresas) que no han hecho política en contra del derecho a decidir de la sociedad catalana, y en especial por aquellas que plantean valores empresariales más próximos al modelo de país que la ANC visualiza para una república catalana. Un modelo basado en la lucha contra los oligopolios, la proximidad territorial, las estructuras cooperativistas, la responsabilidad social y la defensa del medio ambiente».

Tras conocer la iniciativa de la ANC, desde el PP, a través de su vicesecretaria de Estudios y Programas y diputada en el Parlamento de Cataluña, Andrea Levy, se denunció la campaña asimilándola a un «apartheid comercial». Para Levy, «esta acción debería ser suspendida de inmediato ya que tiene una voluntad clara de señalar y hostigar a los contrarios a la independencia, lo cual es un claro tic totalitario del nacionalismo en Cataluña».

En esta línea, los populares presentaron ayer mismo una batería de preguntas parlamentarias en Barcelona en las que se pide la opinión del Gobierno catalán al respecto de la nueva iniciativa de la ANC, para que la Generalitat «rechace de manera tajante y pública que se lleve a cabo esta acción, que solo promueve el señalamiento entre empresas independentistas y las que no los son».

«Acciones como esta ahondan en el conflicto social que estamos viviendo en Cataluña, además de que puede poner en riesgo el beneficio económico de muchas empresas catalanas, sobre todo de cara a la campaña navideña», añadió Levy.

Y sobre «el conflicto» también se pronunció Paluzie, a la que ayer se le preguntó por ello y la situación política: «Si no hay conflicto, no hay mediación. No habrá mediación internacional si no aumenta el conflicto».