Pablo Casado, este miércoles en el madrileño Parque del Retiro en un acto con víctimas del terrorismo
Pablo Casado, este miércoles en el madrileño Parque del Retiro en un acto con víctimas del terrorismo - MAYA BALANYÁ
Pablo Casado, candidato a la presidencia del PP

«Pido un debate con Soraya»

Tras la primera vuelta de las primarias, Casado ve «empate técnico» y pide respeto a las normas

MadridActualizado:

Las primarias del PP no han terminado. «Estamos a mitad del partido, queda la segunda parte», advierte Pablo Casado, ante las presiones para que acepte una candidatura de unidad liderada por la ganadora de la primera vuelta, Soraya Sáenz de Santamaría. La campaña del candidato continúa y ayer por la mañana participó en un acto de homenaje a las víctimas del terrorismo, en el Bosque del Recuerdo del Parque del Retiro, en Madrid. Casado promete una ley de Memoria, Dignidad y Justicia si gana en la batalla final del PP, los días 20 y 21 de julio. «Integrarse» antes en la candidatura de Santamaría, advierte, sería incumplir las normas que se han dado los populares.

¿Reconoce a Soraya Sáenz de Santamaría como vencedora de las primarias del PP?

De la primera vuelta de las primarias. Quien aspira a presidir el Partido Popular lo primero que tiene que hacer es aceptar las normas que nos hemos dado. Unas normas de doble vuelta, por cierto, que Soraya defendió durante toda la primera vuelta. Utilizando un símil futbolístico, es como llegar al descanso de un partido y pactar el resultado en el vestuario. Hay que jugar la segunda parte, porque hay un 63 por ciento de los afiliados que votaron pensando que había dos vueltas.

¿No vería mejor para el PP acordar una candidatura única en esta segunda vuelta y evitar el choque frontal?

Yo he propuesto un proyecto único, pero después de los días 20 y 21. Lo propuse nada más presentar mi candidatura, de la que dije que era la única en la que todo el mundo podía estar cómodo, en la que nadie se autoexcluyera. Soy el único que ha reivindicado toda la historia del partido, represento una integración generacional y una integración ideológica. Yo sí quiero ese gran partido de centro derecha, esa casa común de todo lo que está a la derecha del PSOE, liberales, conservadores y demócrata cristianos. Soy el único que ha hecho una campaña ideológica.

El PP siempre ha defendido que gobierne la lista más votada. ¿No le resulta incoherente no aceptar ahora esa candidatura ganadora?

La ideología del PP es respetar la norma, y una lista será la más votada cuando acabe el proceso electoral. No estamos diciendo que vayamos contra la lista más votada, es que aún no se ha elegido, porque estamos en un proceso de doble vuelta. En la propuesta del PP para que gobernara la lista más votada en los municipios ya incluía una segunda vuelta. Vamos a ser coherentes. La diferencia en la primera vuelta ha sido de apenas un 2 por ciento, poco más de mil votos.

En la moción de censura han reprochado a Pedro Sánchez la alianza de perdedores.

Aquí no hay una alianza, hay un proceso que no ha terminado, está a la mitad. Hay que preguntarse por qué un partido que siempre ha acusado a los demás de incumplir las normas ahora tiene una candidata que está diciendo que a mitad del partido se incumplan.

Para ganar necesitará atraerse los apoyos de los compromisarios próximos a Cospedal. ¿Cómo piensa conseguirlos?

Voy a intentar conseguir el apoyo de todos los compromisarios. Con Cospedal comparto principios, valores y una idea de partido. Es un partido nacional, sin complejos, que no negocia con los independentistas, que homenajea a las víctimas del terrorismo, que defiende la vida y la familia, que baja impuestos, y que combate la corrupción sin ningún tipo de equidistancia.

¿No son los principios de Soraya Sáenz de Santamaría?

Estoy diciendo cómo voy a dirigirme a los compromisarios de todas las candidaturas. Y con Cospedal comparto esos principios. Intentar hacer lo mismo con los mismos, cuando haciendo eso nos han llevado a la oposición, es un poco absurdo. Cuando oigo que Soraya es la persona que mejor puede ganar a Pedro Sánchez, yo digo que precisamente con las políticas de Soraya nos han mandado a la oposición. Por qué vamos a hacer lo mismo, cuando se anticipa además en las encuestas que estamos bajando. No he llegado hasta aquí para que nada cambie. No me conformo con un partido de ocho millones de votos, quiero un partido de 11 millones de votos.

En su conversación con Cospedal, ¿la ha visto dispuesta a apoyarle?

He hablado con todos los candidatos y con las personas que no han pasado el corte hay una coincidencia en el proyecto, con José Ramón Garcia Hernanández, José Manuel García Margallo, Elio Cabanes y muy en especial con María Dolores de Cospedal, con quien he trabajado desde 2013, y ha tenido un resultado muy importante. Trato de conseguir el apoyo del máximo número de compromisarios porque presento un proyecto ganador. No me voy a conformar con el partido que teníamos, quiero uno más grande y con más opciones de ganar.

¿Le salen las cuentas?

Espero que la segunda vuelta refleje lo que ya ha dicho la primera: hay un 63 por ciento de votos que se han quedado fuera de la primera candidatura. Esta primera vuelta ha dicho que los dos primeros estamos en un empate técnico absoluto, que se ha dirimido a última hora, por dos provincias, Málaga y Sevilla, donde habrá que ver qué neutralidad ha tenido tanto el aparato provincial como el regional. Sinceramente espero que en esta segunda vuelta haya juego limpio y libertad de voto de los compromisarios.

¿Sospecha que puede haber algún tipo de irregularidad?

No he dicho irregularidad. He dicho que el aparato provincial y regional han trabajado para una candidatura.

¿Qué diferencia ve entre Cospedal y Santamaría, para pensar que la primera le puede apoyar a usted?

Yo estoy en contra de la operación diálogo con los independentistas, las fotos de amistad con ellos, estoy en contra de alguna política penitenciaria que hemos tenido con la excarcelación de algún preso etarra, estoy a favor de bajar impuestos, de aplicar leyes educativas para que se pueda enseñar en español y el español en toda España, de prohibir que haya barreras de acceso a la función pública por la lengua. A mí me gustaría reforzar el Estado haciendo política y no haciendo crónica de tribunales, ni gestionando solo el BOE, creo que hay que recuperar el recurso previo de inconstitucionalidad, el delito de sedición impropia, el delito de convocatoria ilegal de referéndum. A mí me gusta la política, y procuraré rodearme de los mejores gestores. Pero creo que en España hace falta un proyecto político que diga lo que tiene que ocurrir en España, no que comente lo que está ocurriendo.

¿Retaría a Santamaría a un debate?

Yo estoy encantado de debatir. Estoy en política para plantear ideas y contrastarlas con el resto. El debate siempre es sano. Por eso, pido un debate con Soraya. Es necesario un debate de ideas en el PP.

Usted ha arrasado en Madrid, y Esperanza Aguirre le ha dado su apoyo. ¿Se siente cercano a ella?

Lo que me siento es orgulloso de la historia del partido, de todos los líderes que hemos tenido. Difícilmente puede aspirar a liderar un partido alguien que reniega de su mejor historia, y dentro de esa mejor historia está la del PP de Madrid, que ha transformado esta Comunidad. El PP ha transformado la sociedad para bien.

En Andalucía recibió el mayor batacazo. ¿Le sorprendió el resultado de Santamaría?

Lo que me ha sorprendido es la parcialidad que han tenido algunos barones provinciales y autonómicos en este proceso. Sinceramente no es propio de un sistema de primarias.

Pero esa parcialidad de los barones ha sido dispar.

De mí no podrá decir nadie que se ha ejercido presiones porque yo no he tenido a ningún presidente que haya estado pidiendo el voto para mí.

¿Ha pensado quién será su número dos y su núcleo duro?

La verdad es que no. No lo tengo pensado. Creo en un partido donde se hable más del fondo y menos de cargos.

¿Contaría con Santamaría y Cospedal?

Ya he dicho a todos los candidatos que podrán sentirse cómodos en mi candidatura.

¿Cuál sería su primera medida si gana?

Nombrar ya las candidaturas municipales y autonómicas, y nombrar a los mejores para garantizar que ganemos en todas las plazas. Y quiero convocar una convención extraordinaria para poder debatir de ideas, proyectos y programas electorales. Lo que no ha habido en este congreso, en efecto.

¿Por qué cree que es su oportunidad y no la de Santamaría?

Con todos mis respetos hacia la otra candidata, ha tenido ocho años desde el máximo poder para tener un plan para el partido y el Gobierno. No lo ha hecho. Ahora es el momento para una nueva etapa, para los que no hemos tenido esa oportunidad y queremos hacer las cosas y mejorar. Tenemos que reconectar con la España de los balcones.

¿Si pierde, dónde espera estar?

Si pierdo seré absolutamente leal y colaborador con quien gane y no pediré nada a cambio.