La Policía detiene en Málaga a dos personas por un fraude inmobiliario con más de cien víctimas

Dos personas, Carlos A. P. y su compañera sentimental, Ana María M. A. , fueron detenidas ayer por agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría Provincial de

Europa Press
Actualizado:

Dos personas, Carlos A. P. y su compañera sentimental, Ana María M. A. , fueron detenidas ayer por agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría Provincial de Málaga como presuntos autores de un delito continuado de fraude inmobiliario y blanqueo de capitales, en el que habría más de un centenar de víctimas, cifrándose el importe global de dinero de esta actividad delictiva en un mínimo de 322.000 euros.

La investigación se inició cuando los funcionarios recibieron información de que una persona seencontraba ofertando numerosos inmuebles, procedentes, supuestamente, de embargos, a un precio muy inferior al real, por lo que decidieron comprobar tales hechos, según indicaron desde la Comisaría Provincial a través de un comunicado.

Se personaron en varios inmuebles ofertados y entrevistaron a sus propietarios, tras lo que averiguaron que éstos no habían encargado a ninguna persona física o jurídica, agencia inmobiliaria o intermediario alguno, su venta.

Por otra parte, consultado el Registro de la Propiedad, se confirmó que ninguno de ellos tenía cargas o causas que justificaran un embargo.

Desde el primer momento la investigación se centró en el ahora detenido Carlos A. P. , que, según los afectados, se presentaba como intermediario de una financiera ubicada en Madrid, que tendría una delegación en Marbella (Málaga), cuya gestión y representación dirigía él mismo.

El llamado Carlos les comentó que esta financiera concedía préstamos a personas, tanto físicas como jurídicas, y cuando no podían hacer frente a la deuda contraída, solicitaban judicialmente el embargo de la propiedad.

Posteriormente, una vez embargada la vivienda, Carlos ofertaba los citados inmuebles a terceras personas, por un precio muy inferior a su valor real, recibiendo por las operaciones un 1% de comisión.

Cada una de las víctimas, una vez convencidas de la magnífica inversión que les ofrecían, formalizaba un contrato de reserva del inmueble, bien fuera vivienda o local, y entregaba la cantidad de 3. 000 euros en concepto de señal o reserva para la futura compra.

Aunque la mayoría realizó el pago mediante ingreso en una cuenta bancaria facilitada por esta persona, algunos accedieron a la entrega de dicha cantidad en mano, como así lo solicitaba el detenido en un primer momento.

Se da la circunstancia de que algunas de las víctimas firmaron contratos para dos o más inmuebles. Llama la atención, tal y como resaltaron en el comunicado, que un afectado "adquirió derecho de compra para 11 pisos" y que sobre un mismo inmueble recaen varias reservas de compra correspondientes a diferentes afectados.

Analizada la documentación aportada por algunos de los denunciantes, se observó que en la numeración de la cuenta bancaria donde se efectuaban los ingresos consta y figura como firmas autorizadas la identidad de personas detenidas. Posteriormente, de esta cuenta se desviaba eldinero a otras que tenía abiertas en diferentes entidades.

Afectados

Hasta el momento se contabilizan 109 trasferencias por parte de las víctimas, lo que supone un global de 322. 000 euros. Asimismo, el número de afectados que entregaban eldinero de señal en mano al detenido puede ser similar al de los que lo han hecho a través de entidad bancaria, por lo que el número de afectados puede incrementarse notablemente.

Si bien las víctimas que realizaron las transferencias están siendo localizadas, desde la Comisaría subrayaron que interesa detectar quiénes son las personas que realizaron el pago en mano.

Consultados antecedentes, a la detenida Ana María M. A. , al margen de los hechos delictivos que se le imputan, le consta una reclamación judicial en vigor por un Juzgado de Málaga, por insolvencia punible.

Por su parte, Carlos A. P. inicia esta actividad delictiva a principios de 2005, obteniendo flujos grandes de dinero. A los compradores, les decía que no contactaran con los actuales propietarios de los inmuebles, alegando que podrían paralizar los embargos. De este modo, conseguía que sus víctimas no tuvieran constancia de la verdadera situación de los locales.

Tras las detenciones se realizaron dos registros: un piso en la localidad de Vélez-Málaga y otro alquilado en Rincón de la Victoria, interviniendo cuantiosa documentación que prueba los hechos investigados y también material informático y audiovisual de alta gama.

Según la documentación intervenida en los registros, los detenidos habían alquilado un chalécon derecho a compra en Cenicientos (Madrid), de lo que se deduce su intención de abandonar Málaga. Los agentes continúan estudiando la documentación y el material informático para la identificación de víctimas y la localización de fondos procedentes de la estafa.

En el comunicado indicaron que, una vez difundidos estos hechos, las posibles víctimas pueden comparecer directamente en el Grupo I de Fraudes de la Comisaría Provincial.