Maje y su marido Antonio Navarro - ABC / Vea en el vídeo las cuentas de Maje si moría su marido y el dinero que, hasta ahora, ha conseguido

La Policía apuntala el móvil económico de la «viuda negra» de Patraix

La relación estaba muy deteriorada y Maje tenía miedo de perder los 30.000 euros que había puesto en «B» para el piso

MadridActualizado:

La Policía sospecha que, además del deseo de verse libre de su marido, el auténtico móvil para Maje (María Jesús Moreno), la viuda de Patraix, era económico. En el sumario figura un mensaje de su marido en el que le advertía a ella que no le iba a permitir que le pusiera la mano encima. «No quiero a alguien para cenar entre semana y sentarnos en el sofá a mirar el móvil hasta la hora de dormir y cuando tenemos un día libre, cada uno por su lado. Y no quiero a nadie que me ponga la mano encima. Por ahí no paso. Y gracias por ni abrir mi chat». El mensaje, recuperado del móvil de la víctima, es del 4 de junio de 2017, dos meses antes de que lo mataran. Supuestamente lo envió tras descubrir otra mentira de su mujer que desde mayo tenía un nuevo amante: un publicista llamado José, ajeno a la doble vida que mantenía la enfermera.

«La relación estaba muy deteriorada, posiblemente a punto de romperse y ella quería asegurarse el dinero», explican a ABC fuentes de la investigación. El piso en el que vivía la pareja era propiedad de ambos pero el 80 por ciento pertenecía a Antonio y a ella solo el 20 por ciento. Maje aseguró que además había puesto 30.000 euros en «B», que le habrían prestado sus padres, aunque no se ha encontrado nada que lo justifique. Tras el crimen, tanto ella como su madre estuvieron llamando con insistencia a la familia de Antonio para que le firmaran un reconocimiento de deuda en el despacho de una abogada de Valencia. Además, están los dos seguros contratados por el ingeniero, la pensión de viudedad y la pólizas de accidentes y defunción que tiene Ferrovial, la empresa para la que trabajaba la víctima. Este es el desglose que se investiga.

30.000 euros en «B» para el piso

Maje solo era propietaria del 20 por ciento del piso en el que vivía con su marido.Según ella había aportado otros 30.000 euros en «B». Los investigadores creen que tenía miedo de perder ese dinero, si Antonio ponía fin al matrimonio por sus infidelidades. Tras el crimen, quería que su suegra y su cuñado le firmaran un reconocimiento de deuda e incluso hizo que su propia madre llamara en varias ocasiones a la familia de su yerno.

Pólizas de accidente de la empresa

La viuda acudió con insistencia al Juzgado para obtener una copia de la autopsia. Su objetivo era que la empresa para la que trabajaba su marido reconociera la muerte como un accidente «in itinere» por lo que percibiría unos 60.000 euros. Beatriz, la administrativa que se encargaba de la nómina de Antonio Navarro, confirmó la semana pasada en su declaración ante la Policía que Maje había recabado su ayuda para realizar esas gestiones. La mutua se negó porque Antonio ni siquiera había subido al coche (de empresa) cuando lo apuñalaron en su garaje. Ante ese fracaso ha tratado de beneficiarse de otra póliza privada de esa misma empresa que le supondría cobrar de por vida casi el sueldo que tenía su marido (unos 1.600 euros mensuales). La Policía está a la espera de que Ferrovial le envíe esas pólizas y determinar el contenido exacto y los tejemanejes de Maje.

Pensión de viudedad

Maje cobra 1.100 euros de pensión de viudedad. Pese a estar en prisión por estos hechos sigue percibiendo esa cantidad mensual.

Dos seguros de vida

Uno es el de la Visa de la víctima y tenía contratado otro. Se cree que la cantidad no alcanza a los 10.000 euros, pero aún no han llegado las pólizas al Juzgado.