El diputado del PP Carlos Floriano en el Congreso de los Diputados
El diputado del PP Carlos Floriano en el Congreso de los Diputados - EFE

Podemos vota con los nacionalistas contra la unidad de España

La propuesta del grupo popular en el Congreso de los Diputados fue finalmente aprobada

MadridActualizado:

El Congreso de los Diputados dio ayer luz verde a una propuesta acordada por el PP, el PSOE y el Grupo Mixto en defensa de la unidad de España y de la soberanía nacional. Unidos Podemos y los grupos nacionalistas votaron en contra de la iniciativa, que surgió inicialmente como una proposición no de ley registrada por el Grupo Popular, pero que luego fue modificada a través de una enmienda transaccional de los tres grupos. A sus votos favorables también se unieron los de los diputados de Ciudadanos.

El texto insta a «defender la unidad de España como Nación de ciudadanos libres e iguales», así como a «defender la soberanía nacional y respetar su integridad frente a cualquier intento de referéndum de una parte del territorio nacional». Además, la iniciativa hace un llamamiento a que los grupos del Congreso «alcancen un pacto por la unidad de España y la defensa de la Constitución» y reconoce la «diversidad» de la Nación «que se expresa en el derecho a la autonomía de sus nacionalidades y regiones». Este último punto, añadido por el PSOE, se suma a otro que propone que la comisión para la modernización del Estado autonómico abierta en la Cámara Baja «analice, y en su caso incorpore en su informe el tratamiento de los hechos diferenciales».

La intención de la proposición no de ley del PP era que los socialistas se retratasen en la Cámara Baja tras el triunfo de una moción de censura que hizo presidente del Gobierno a Pedro Sánchez con el voto de los grupos nacionalistas. Aunque finalmente socialistas y populares llegaron a un acuerdo respecto al texto y votaron a favor del mismo, el diputado del PSOE Gregorio Cámara criticó al PP por «insistir tanto en solemnizar lo obvio». «No es necesario que el pacto constitucional sea reconocido todos los años con una proposición vacía que no ofrece nada nuevo», insistió.

Antes de Cámara, el diputado popular Carlos Floriano intervino para defender la vigencia de la Constitución y que España es «una patria común e indivisible». «Somos una gran nación europea, con problemas, pero una gran nación. Tenemos un problema territorial de quienes no se sienten satisfechos con el actual estado de las cosas. No se pueden olvidar a quienes no están satisfechos, pero éstos no deben tampoco olvidar a quienes sí lo estamos, a quienes valoramos lo que tenemos», manifestó.

La proposición del PP no gustó ni a Unidos Podemos ni a los grupos nacionalistas, que cargaron tanto contra la iniciativa original como contra una enmienda presentada por Ciudadanos que pretendía reformar la ley electoral para restar presencia a los partidos nacionalistas en la Cámara, propuesta que finalmente fue rechazada. El diputado de En Comú Podem Josep Vendrell la calificó de «cínica» y «frentista» y acusó a los populares de no querer que el conflicto en Cataluña «se desinflame». También interpeló a los socialistas y les instó a que «no les tiemblen las piernas ante la derecha». «No se acomplejen».

«Llevan la patria en la boca»

«Qué pereza me da este debate, señores», comenzó su intervención el portavoz del PNV, Aitor Esteban, que le preguntó a Floriano ¿«Qué es la unidad sin asentimiento, sin la voluntad de la gente?». «¿Cree que aprobar mil proposiciones no de ley como esta va a acallar el sentimiento nacional del País Vasco o de Galicia?». También cargó contra Ciudadanos por el asunto de la enmienda: «Son como el avestruz, escondemos la cabeza debajo de la tierra y borramos del mapa a millones de personas. El problema no somos nosotros, los partidos nacionalistas, el problema es que no son ustedes capaces de ponerse de acuerdo por su patria, por su país, que lo llevan en la boca, pero no en el corazón». El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, aprovechó su intervención para hacerle a PP y a Cs un «test de constitucionalidad», al modo del «test de españolidad» que se le hace a los ciudadanos extranjeros que quieren adquirir la nacionalidad española.