Las playas de agua dulce

Actualizado:

PACO VADILLO

MÉRIDA. De Extremadura se conocen muchas facetas en el exterior, pero pocos saben que es la región que cuenta con más kilómetros de playa dulce de todo el país, en concreto 1.500 kilómetros de costa interior, la misma distancia entre Lisboa y la Junquera, y todo ello debido a sus ríos y pantanos que ocupan cada rincón de la geografía extremeña. Pero a pesar de este dato no fue hasta hace dos años cuando las empresas privadas y la administración se pusieron manos a la obra en potenciar este factor que sin duda favorece el turismo rural y de ocio en Extremadura.

Desde entonces son muchas las iniciativas que se han puesto sobre la mesa y los estudios realizados al respecto, como el de la Universidad de Extremadura, concretamente el de Alonso Sánchez Ríos, que con este apellido tan sugerente ha conseguido una calificación de Cum Laude en una tesis desarrollada para la Uex dirigida por los profesores Lorenzo García Moruno y Julio Hernández Blanco.

En concreto en su estudio se desprende que el turismo rural se ha consolidado en los últimos años como una actividad económica de gran importancia para el medio, incluso, en muchos casos, supone una oportunidad de desarrollo para los habitantes de los núcleos rurales, ayudando al asentamiento de su población.

Criterios de actuación

Explica la tesis universitaria que sin embargo, dado el carácter competitivo y excluyente de la actividad turística, se tornaba necesario conocer, de cara a la promoción y ordenación del territorio, las preferencias de aquellos que eligiendo un destino, están renunciando a un gran número de opciones, como las que Sánchez Ríos, en su doctoral titulada «Criterios de actuación para el aprovechamiento paisajístico de las masas de agua en el suelo rural: Caso particular de Extremadura», donde el profesor de la Uex ha estudiado los principales embalses de la comunidad autónoma extremeña, entre ellos, el de Alange, Cijara, la Serena, el Zújar o García de Sola.

Como explica la Universidad, de sus investigaciones, que se han prolongado a lo largo de cuatro años y para lo que ha sido necesario entrevistar a unas 514 personas vía on line a las que se les ha pedido opinión sobre un total de 23 variables diferentes, se desprenden algunos datos importantes. Exponen que se muestran cuáles son los parámetros que más valoran los amantes de interior a la hora de escoger la ubicación de las casas. En este sentido, la tesis evidencia claramente que los encuestados prefieren que éstas se encuentren a una distancia no superior a 5 kilómetros del núcleo de población más cercano y a no más de 500 metros  del borde de la lámina de agua.

Unas variables que Sánchez Ríos propone sean tenidas en cuenta por la Junta de Extremadura como así lo contempla el Plan Estratégico de Turismo de Naturaleza de Extremadura. En su opinión, la comunidad debe aprovechar estos recursos para fomentar el turismo de calidad. «Se trata de hacer un modelo territorial no de carácter masivo, pero sí que responda a los resultados de las entrevistas realizadas por Internet. En definitiva construir casa rurales en los embalses porque es lo que nos está demandando el turista español», concluye el profesor.

El regadío extremeño

Prueba del aprovechamiento de los 1.500 kilómetros de costa dulce que posee la región extremeña son sus regadíos, y la importancia de éstos para la economía de la comunidad. El regadío presenta a su vez enormes posibilidades económicas de futuro con sus más de 230.000 hectáreas, de las cuales 129.000 se encuentran en la provincia de Badajoz. Con estos datos Extremadura es líder en la producción de fruta, tomate y maíz, además de conseguir atraer al sector turístico gracias a la decena de balnearios con los que cuenta la región.

En los últimos quince años la superficie de regadío ha crecido casi un 20 por ciento y se tienen en proyecto 6.950 hectáreas de regadíos sociales. Como se expuso en la pasada Expo Zaragoza 2008, donde Extremadura acudió bajo el lema «Somos agua dulce», el arroz es el caso que mejor ilustra el notable incremento del regadío extremeño. Actualmente la región produce el 12 por ciento del arroz español, y eso a pesar de se un cultivo no tradicional. Los principales ríos extremeños son los conocidos Tajo y Guadiana, ambos tienen una capacidad hidráulica de 53.252 hectómetros cúbicos. En el Tajo, uno de los principales pantanos es el de Alcántara con más de 3.160 hectómetros cúbicos de capacidad. Aunque en el Guadiana hay siete grandes embalses: Cíjara, García Sola, Orellana, Zújar, Montijo, Alange y La Serena, éste último con una capacidad superior a los 3.200 hectómetros cúbicos.

Plan estratégico

Para mejorar la gestión de estos recursos desde hace tres años la región cuenta con un nuevo Plan Estratégico de Turismo de Naturaleza, para poder dar respuesta a los cambios y a la renovación que se está produciendo en el sector turístico. El Plan acomete actuaciones específicas en los diversos enfoques para los que el turismo de naturaleza presenta un mayor potencial en la región: Ecoturismo, Turismo Ornitológico, Turismo Activo, Turismo de Costa Interior Dulce, Turismo Cinegético, Turismo Subterráneo y Turismo Educativo, entre otros. El Plan incorpora novedades legislativas, incide en las áreas de calidad y formación, impulsa las infraestructuras, fomenta la creación de producto y asume la promoción como instrumento imprescindible.