El plan «impositivo» de Ibarretxe «rompe las bases del sistema democrático»

Los redactores del documento argumentan que el proyecto del lendakari no respeta los valores fundamentales de libertad, igualdad y pluralismo político

M. A.
Actualizado:

BILBAO. «Los vascos y vascas sólo somos libres para aceptar lo que defiende nuestro lendakari», afirman en un informe sobre el «plan Ibarretxe» el dirigente socialista Mario Onaindia, quien fuera secretario general de Euskadiko Eskerra, y el nacionalista Emilio Guevara, ex diputado general de Álava y en estos momentos candidato independiente a las próximas elecciones generales por el PSE.

La Fundación por la Libertad, que preside Edurne Uriarte, propuso a varios políticos e intelectuales un análisis sobre el plan soberanista de Ibarretxe y encargó a Onaindía y Guevara el informe final. En él se concluye que el proyecto del lendakari incurre en «ilicitud democrática» porque rompe «una serie de criterios básicos de obligado respeto» en todo Estado de Derecho. Así, considera que no respeta valores fundamentales como la libertad, la igualdad y el pluralismo político. Y a ello une que su contenido y puesta en marcha «rompería las bases del sistema democrático». También argumenta que el plan de es una «actuación unilateral, formulada con una vocación claramente impositiva por parte del Gobierno vasco frente a los partidos no nacionalistas, frente a las Cortes españolas y frente a una parte sustancial de los ciudadanos vascos que llevará a la fractura social y a la ruptura de una convivencia ya bastante convulsa».

En todo momento, según el informe, Ibarretxe, su partido y su Gobierno, «enmascaran» que la puesta en marcha del plan no es posible si no se produce previamente una reforma de la Constitución y propician que el proyecto nazca con una «voluntad confesada» de no respetar el procedimiento de reforma previsto en el Estatuto.

Onaindía y Guevara denuncian que «se pretende organizar un referéndum sin tener competencias para hacerlo legítimamente, aún en el supuesto de que la propuesta no hubiera alcanzado la aprobación de las Cortes Generales».

El Informe señala que el proyecto del lendakari mantiene una posición «equidistante» entre el Estado de Derecho y los terroristas y entiende, además, que el plan, en su definición histórica de «la gran Euskal Herría» (Comunidad autónoma vasca, Navarra y País Vasco Francés) confunde el ámbito político, lingüístico y cultural, lo que atentaría contra el pluralismo, condición fundamental de la democracia.