Los pescadores de Gibraltar desconfían de que el Peñón les deje volver a faenar
Los pescadores temen por el futuro de su trabajo - nono rico

Los pescadores de Gibraltar desconfían de que el Peñón les deje volver a faenar

Ven la visita a Algeciras del Rey como un respaldo, pero piden al Gobierno que se implique más

ALGECIRAS Actualizado:

«¡Olé por el Rey, bendito sea», decía ayer un veterano pescador en el muelle del puerto de Algeciras donde atraca su barco, uno de los acosados desde hace semanas por las patrulleras del Peñón. «Solo faltaba que Don Juan Carlos no pudiera venir a un trozo de España. Ahora nos tenemos que volcar con él, tiene que estar todo el pueblo apoyando», remachaba el hombre.

La visita de de hoy de Su Majestad el Rey a la Comandancia de la Guardia Civil de esta localidad, y al Servicio Marítimo del Instituto Armado, que incluirá la visita de la patrullera de altura «Río Segre» y un encuentro con pescadores, es vista por los éstos como un claro gesto de apoyo, y por los agentes de la Benemérita que cada día protegen nuestros barcos del hostigamiento de los gibraltareños, como un espaldarazo a su trabajo. La moral entre los guardias está muy alta y se espera que Don Juan Carlos los tenga muy presentes en las reuniones de trabajo a las que va a asistir, dada la unanimidad con la que se elogio su misión.

«La visita es señal de que el Monarca se preocupa de los problemas que tiene el pueblo»

Para los pescadores algecireños afectados, sin embargo, el gesto, que valoran en toda su dimensión -«es señal de que el Monarca se preocupa de los problemas que tiene el pueblo»-, no les hace cambiar su pesimismo sobre el futuro de la negociación con las autoridades del Peñón. Eso, a pesar de que por iniciativa propia llevan sin faenar más de dos semanas en las aguas de conflicto, «para que nadie pueda decir que estamos provocando, o que aprovechamos la visita del Rey para tensar la situación».

Gabriel Jarauta, armador del «Joaquina», uno de los hombres que con mayor coraje se ha enfrentado a las provocaciones de los «llanitos», es la mejor imagen de ese estado de angustia. Ya no puede aguantar más y según reveló a ABC se verá en la terrible decisión de mandar a sus pescadores al paro. «Es imposible seguir adelante, mi barco hace la mayor parte de las capturas precisamente en los caladeros del conflicto. Me comen las facturas. Llevo toda la vida en la mar y ahora tengo que vivir esto...».

Valora como todos el extraordinario trabajo del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, «pero yo en esas condiciones no puedo trabajar, nuestras artes exigen una mar en calma para que los peces acudan al plácton que echamos. El ruido de los motores hace que huyan». Además, a Jarauta la crisis le ha sorprendido en pleno proceso de expansión: «Iba a construir un barco más grande y moderno, ya estaban los planos, y quería contratar a más gente. Ahora, nada de nada».

«Han dejado a los niños que resuelvan un problema que es de mayores»

Como sus compañeros, no ve futuro a la negociación con el Peñón. «Estuvo aquí una inspectora de Gibraltar, le enseñamos todo, las redes, el barco, la llevamos a la lonja para que viera que el pescado tenía el tamaño adecuado... Parece que se fue contenta, pero no es un problema nuestro, que tenemos todos los permisos de la UE en regla, sino de Fabián Picardo, el primer ministro, que no le da la gana. He estado con él alguna vez y su actitud es chulesca, no atiende a razones». Y reprocha al Gobierno español que haya permitido que la negociación sea en el ámbito local: «Han dejado a los niños (nosotros y los gibraltareños) que resuelvan un problema que es de mayores, del Gobierno español y del británico».

Gibraltar, mientras, sigue a lo suyo... el otro día vigilaron de cerca a un barco que simplemente navegaba por la zona sin echar las redes. Y por si fuera poco alguno de los pesqueros estuvo afectado por el vertido de fuel a la bahía provocado por una «gasolinera flotante» permitida por el Peñón. «Y luego nos hablan de medio ambiente y ecología», dicen indignados nuestros pescadores.