Pedro Sánchez, junto a Begoña Gómez y el primer ministro canadiense Justin Trudeau
Pedro Sánchez, junto a Begoña Gómez y el primer ministro canadiense Justin Trudeau - EFE

Penúltimo bandazo de Pedro Sánchez: de decir «no» al CETA a apoyarlo junto a Trudeau

Hace menos de un año, su partido dijo que votaría «no», aunque acabó absteniéndose. Pocos meses después, el presidente del Gobierno acude a Canadá para impulsar el comercio bilateral dentro de dicho acuerdo

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha terminado su visita oficial a Canadá con un debate sobre igualdad de género y justicia social junto a Justin Trudeau. Horas antes, Sánchez y su homólogo canadiense mantuvieron una reunión en la que acordaron impulsar el comercio bilateral dentro del marco del CETA, un acuerdo económico entre la Unión Europa y Canadá que el propio Pedro Sánchez no quiso apoyar hace menos de un año.

A finales de 2017, el PSOE se debatía entre el «no» y la abstención a este acuerdo. Pedro Sánchez acababa de ganar las primarias socialistas y su nueva dirección era contraria al CETA. «No lo vamos a apoyar», dijo entonces Cristina Narbona en su perfil de Twitter. La presidenta del PSOE argumentó que este tipo de acuerdos se tienen que estudiar mejor «para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos».

Tras una serie de declaraciones contradictorias, el PSOE eligió la abtención en el Senado tras verse presionado desde Europa. Lo que empezó con un «no» como guiño a Podemos se transformó en una abstención que hoy ya es un apoyo abierto.

Sobre el papel, el CETA (ya aprobado por la Unión) es un acuerdo que ahorrará al conjunto de los 27 unos 500 millones al año en aranceles. A pesar de que el CETA tenía previsto un aumento del 20% de las exportaciones, Sánchez se mostró contrario mientras estaba en la oposición para hoy, una vez llegado a La Moncloa, declararse partidario de todos sus beneficios potenciales.

Para confirmar este cambio de opinión en su política comercial, Sánchez firmó ayer una declaración en la que tanto él como trudeau se comprometen a «trabajar juntos» para «comunicar los beneficios del libre comercio» en sus respectivos países, «proteger a los grupos más vulnerables» y apoyar a sus empresas en su intento de diversificarse en los respectivos mercados.