Sánchez exhibió su dominio del inglés ante los socialdemócratas alemanes el pasado mes de abril
Sánchez exhibió su dominio del inglés ante los socialdemócratas alemanes el pasado mes de abril - EFE

Pedro Sánchez, un presidente políglota en La Moncloa

Tras el exmandatario Leopoldo Calvo-Sotelo (1981-1982), que no tenía problemas con el inglés y que dominaba otras lenguas como el francés, el italiano, el alemán y el portugués, el socialista ha demostrado no temerle a la lengua de Shakespeare

MadridActualizado:

La imagen del ahora presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lanzando un discurso el pasado mes de abril ante el plenario del congreso extraordinario de los socialdemócratas alemanes (SPD), en plena negociación para reeditar una nueva Gran C0alición y renovar líderes, pasó desapercibida. Pero la principal novedad es que Sánchez lo pronunció íntegramente en inglés. Un idioma que controla junto al francés.

Algo que no se veía desde que el expresidente Leopoldo Calvo-Sotelo ocupaba La Moncla entre 1981 y 1982, aunque el exmandatario era un auténtico políglota ya que, al margen del inglés, dominaba otras lenguas como el francés, el italiano, el alemán y el portugués.

Lenguas que ha utilizado en varias ocasiones y que tuvo que ejercitar durante sus estancias en Nueva York, Bruselas o Sarajevo durante la Guerra de Kósovo (1999) cuando trabajó para el entonces Alto Representante de las Naciones Unidas en Bosnia, el español y exministro de Exteriores Carlos Westendorp. De igual modo, también se ha desempeñado como asesor en el Parlamento Europeo (1998). Además de ser director de Relaciones Internacionales en la OCU (2000) o cuando como autónomo asesoró a empresas extranjeras.

El dominio de un idioma extranjero ha sido una cualidad rara en los inquilinos de La Moncloa: para el recuerdo quedan las dificultades con la lengua de Shakespeare de Felipe González, Rajoy o Zapatero quienes han requerido los servicios de un traductor en las grandes cumbres europeas y prefirieron tirar de sus conocimientos de francés. El expresidente José María Aznar, en cambio, se afanó en sus últimos años en La Moncloa por aprender inglés aunque no exhibió cierto dominio del idioma hasta su salida, cuando ejerció como profesor asociado en la Universidad de Georgetown.