Varios de los inmigrantes de origen subsahariano a su llegada al puerto de Melilla, tras ser rescatados por Salvamento Marítimo en las Islas Chafarinas
Varios de los inmigrantes de origen subsahariano a su llegada al puerto de Melilla, tras ser rescatados por Salvamento Marítimo en las Islas Chafarinas - EFE

Una patera con 63 inmigrantes alcanza las Islas Chafarinas

Fueron trasladados a Melilla por una embarcación de Salvamento Marítimo

S. E.
MadridActualizado:

Una embarcación de Salvamento Marítimo trasladó ayer por la tarde a Melilla a 35 inmigrantes de origen subsahariano, concretamente 23 mujeres y 12 niños, entre ellos varios bebés, que integraban un grupo de 63 personas llegadas el domingo por la mañana a las Islas Chafarinas en una patera.

Según informó Europa Press, este primer grupo arribó al puerto deportivo melillense cerca de las 16,00 horas y fue recibido por el dispositivo especial que se monta en estos casos, compuesto por los servicios sanitarios de Cruz Roja, Policía Nacional y Guardia Civil.

Entre las mujeres que alcanzaron sobre las 7,00 horas de ayer el archipiélago español, situado a 1,9 millas de Marruecos y a 27 de Melilla, había al menos dos embarazadas, que fueron trasladadas al Hospital Comarcal para su revisión. Además, entre las personas trasladadas a Melilla había inmigrantes que también fueron atendidos por cortes y rozaduras que sufrieron al desembarcar en una zona pedregosa de las islas.

Los 28 restantes fueron trasladados anoche igualmente en una embarcación de Salvamento Marítimo. En ella viajaron 19 mujeres, dos bebés y siete varones, según los datos ofrecidos por una ONG y recogidos por Ep, si bien estas cifras aún no habían sido confirmadas oficialmente por la Delegación del Gobierno en Melilla al ciere de esta edición.

Antecedentes

La última patera que llegó a las Islas Chafarinas fue el martes día 20, en concreto un nuevo grupo de cinco inmigrantes, y el fin de semana anterior otros 50, todos ellos trasladados por Salvamento Marítimo a la ciudad autónoma.

Las Chafarinas es uno de los tres archipiélagos españoles situados en el norte de África, habitado únicamente por un pequeño destacamento militar español y una base de la Estación Biológica con científicos dentro del sistema de protección Natura 2000 que le adjudicó recientemente el Gobierno a este territorio.

La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, negó el pasado martes que se esté dando «una situación extraordinaria» con estas últimas entradas irregulares vía Chafarinas y señaló que «hay momentos en que se produce un repunte por diferentes circunstancias, y otros en los que estas pateras, al final, no llegan», por lo que «no es novedoso nada que haya sucedido ahora mismo».

Como ya informó ABC hace unas semanas, Salvamento Marítimo está rescatando cada vez menos pateras en el Mediterráneo, ya que Marruecos está poco a poco empezando a liderar los rescates. Rabat lo está dejando traslucir haciendo públicas cada vez con mayor frecuencia cifras concretas, como las relativas al pasado domingo 4 de agosto, cuando sus medios oficiales aseguraron que la Marina Real había socorrido en el mar a 424 inmigrantes que se encontraban en varias «embarcaciones neumáticas a la deriva».

La Delegación del Gobierno evita precisar cuál es el futuro de estas personas, pero, atendiendo a lo que ha sucedido hasta ahora cada vez que llegan inmigrantes a las islas y peñones de soberanía española en el norte de África, los varones mayores de edad suelen ser devueltos a Marruecos para evitar que estos puntos se conviertan en una zona de entrada de inmigración ilegal.

En cambio, las mujeres de más de 18 años y los niños son acogidos en Melilla por razones humanitarias, de acuerdo a la legislación española. Cuando hay varones mayores de edad que reúnen los requisitos para solicitar el asilo, como en el caso de sirios, tampoco son expulsados, al tratarse de personas procedentes de un país en guerra, a diferencia de las personas que proceden del África subsahariana, que son considerados «inmigrantes por razones económicas» y, por tanto, no pueden invocar el estatuto de refugiados.

Las islas y peñones de soberanía española en el norte de África se han convertido este verano en punto de entrada de inmigrantes ante las dificultades que entraña saltar la doble valla que separa Melilla de Marruecos, debido a la mayor vigilancia de la alambrada, tanto por fuerzas policías marroquíes como españolas.