Al agente tuvieron que suturarle la herida con catorce grapas ABC

El «Paquirrín» de Puerto Serrano tira por las escaleras de cabeza a un guardia civil y lo apalea

Antes de atrincherarse en su casa, atacó a una anciana con una loza y quiso violar a la hija de la víctima

MadridActualizado:

«Es un salvaje, conocido en el pueblo por sus episodios violentos y sus antecedentes». Así definen fuentes de Guardia Civil a José Ignacio Ayala Bustamante, de 32 años, alias «Paquirrín», un vecino de Puerto Serrano (Cádiz) que actúa como Atila contra quien se le pone por delante. El pasado fin de semana arrojó a un guardia civil desde lo alto de unas escaleras cuando el agente iba a identificarlo. Fuera de sí, tiró también a su propio padre, de avanzada edad e invidente, que no llegó a caerse gracias a que lo impidió otro guardia.

El agente agredido rodó de cabeza veinte escalones y quedó tendido al pie inconsciente y sangrando. La fiera que lo había empujado bajó y siguió dándole patadas y puñetazos en la cabeza. El otro guardia civil también recibió numerosos golpes mientras intentaba proteger a su compañero y pedía una ambulancia.

Era el segundo episodio violento que protagonizaba «Paquirrín» en unas horas. Poco antes había entrado en una casa de la localidad amenazando a la dueña con violarla, a gritos y de forma obscena. Fue la madre de esta mujer, de 86 años, la que se llevó la peor parte: José Ignacio Ayala, armado con un trozo de loza afilado se dirigió a ella, la golpeó y la arrojó al suelo. La anciana estaba recién operada de un cáncer. A su nieto de 14 años también lo agredió.

Atacó a su padre invidente

A continuación se refugió en su casa y cuando los agentes se dirigieron a ella para localizarlo y tomarle declaración fue cuando los atacó. El guardia herido fue trasladado al hospital de Villamartín, mientras todos los funcionarios del puesto cercaban la vivienda para evitar que se fugara. Sus padres, aterrados, trataban de convencerlo de que se entregara y cesaran los golpes y los improperios.

Fue el sargento del puesto y el guardia más antiguo, que le conoce de sobra, quienes se ganaron su confianza al cabo de horas de negociación y le convencieron para que fuera al cuartel por su propio pie. Un grupo de patrullas lo vigilaba de cerca pero con discreción. Ya en el cuartel fue detenido y puesto a disposición del Juzgado número 3 de los Arcos. El juez ordenó su ingreso en prisión, acusado de allanamiento de morada, lesiones y atentado a agente de la autoridad.

«Paquirrín cuenta con un largo historial de detenciones por agredir tanto a sus vecinos como a otros agentes. El pasado 1 de octubre fue arrestado por la Guardia Civil de Puerto Serrano tras intentar agredir sexualmente a una joven del pueblo. Quedó en libertad. «La gente le tiene miedo por su extremada violencia», señalan fuentes de la investigación.

El agente herido sufrió lesiones graves en la parte trasera del cráneo, pero ya ha sido dado de alta en el hospital y se recupera en su casa. Le tuvieron que suturar la herida con catorce grapas.