Palacio y Benaissa podrían reunirse en vísperas de las elecciones del día 27

Los ministros de Asuntos Exteriores de España y Marruecos, Ana Palacio y Mohamed Benaissa, respectivamente, podrían celebrar entre los días 23 y 26 de este mes, vísperas de las elecciones legislativas marroquíes del 27, su acordado encuentro en Madrid. Sin embargo, persisten las dificultades para concretar una agenda para la entrevista.

MANUEL M. CASCANTE, corresponsal
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RABAT. Marruecos ha propuesto que la entrevista entre Palacio y Benaissa se celebre cualquier día entre el 23 y el 26 de este mes. Estas fechas coincidirían con algunas de las ya previstas por el Ejecutivo español, ante lo cual no es arriesgado aventurar que el encuentro se celebre en Madrid dentro de ese plazo.

El periodo vacacional de agosto, la proximidad de las elecciones legislativas en Marruecos (y la guerra policial y mediática emprendida, al unísono y no por casualidad, contra los círculos integristas islámicos) han contribuido a reducir el nivel de tensión, al menos públicamente, entre Marruecos y España. Pese a todo, la convención de una agenda para el previsto encuentro es, todavía, el principal obstáculo para su puesta en marcha. El país magrebí insiste en mostrar sobre la mesa todos los problemas -incluido, aunque no haya sido planteado formalmente, el de Ceuta y Melilla-, mientras que España hace hincapié en la inmigración clandestina y el tráfico de drogas.

Remodelación ministerial

Así las cosas, en medios diplomáticos se señala como muy probable que la cita no pase de ser un encuentro testimonial y con escaso calado político, en el que se aborden asuntos «menores» como la cooperación cultural. Estos aspectos serán deliberados en las próximas semanas por altos funcionarios de ambos países. Por parte marroquí se está a la espera de una remodelación ministerial, simultánea a la formación del nuevo Gobierno que salga de las legislativas del 27. El de Exteriores es uno de los cinco ministerios de soberanía cuyos titulares son designados personalmente por el Rey. El relevo de Mohamed Benaissa se da casi por hecho en dicha reestructuración, como dejó entrever el propio Mohamed VI en su discurso a la nación del 14 de agosto. Esta circunstancia ha impulsado a que algunos medios de comunicación llegaran a anunciar el aplazamiento, «sine die», de la entrevista. España, por su parte, podría unilateralmente hacer regresar a Rabat a su canciller, una vez resuelto el conflicto de Perejil. Por otra parte fuentes diplomáticas indicaron ayer en Madrid que el Gobierno estudia una propuesta marroquí para la celebración de la reunión a finales de septiembre. Las citadas fuentes desmintieron que Marruecos haya propuesto «ninguna agenda especial» para la reunión, en relación con su supuesta pretensión de tratar sobre Ceuta y Melilla.