Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa
Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa - Jaime García

Pacto en 28 días o elecciones el 10 de noviembre: Pedro Sánchez deja para septiembre las negociaciones

Retoma su actividad hoy reuniéndose con colectivos de Memoria Histórica y con organizaciones científicas

En Moncloa se sopesa si al PSOE le conviene ir a una repetición electoral para obtener una mayoría más amplia

MadridActualizado:

Sin urgencia alguna, Pedro Sánchez dedicará esta semana a reunirse con más colectivos sociales para incluir en su programa de gobierno parte de las demandas que le trasladen. Hoy será el turno de asociaciones de Memoria Histórica y de organizaciones científicas. Su objetivo es llenarse de razones para presentar a Unidas Podemos, su «socio preferente», un proyecto de país que seduzca a Pablo Iglesias y no le deje otra opción que cambiar su abstención por un «sí» en una nueva investidura.

El candidato socialista retoma su agenda política tras dos semanas de vacaciones en Doñana y después de visitar el pasado jueves la isla de Gran Canaria, asolada por los incendios. Solo tiene desde hoy 28 días por delante para alcanzar un acuerdo que impida las cuartas elecciones en cuatro años.

Es decir, o Sánchez consigue los apoyos necesarios para ser presidente antes del 23 de septiembre o los españoles deberán ir de nuevo a las urnas el 10 de noviembre. Algo que desde fuera del PSOE empiezan a ver como una opción deseada por el candidato a encabezar el Ejecutivo.

El Rey y las consultas

Formalmente, el Rey debe realizar otra ronda de consultas con los partidos políticos y volver a designar como candidato a Sánchez por su fracaso del pasado mes de julio. Pero la parsimonia del líder del Ejecutivo en funciones obliga a apurar plazos.

La semana pasada, Unidas Podemos movió ficha y envió al PSOE una oferta muy similar a la que ellos mismos rechazaron en julio. Los de Iglesias reclaman una vicepresidencia social en manos de Irene Montero y tres ministerios más. Algo que ofreció el PSOE –aunque sin meter en la ecuación Trabajo o Transición Ecológica–, pero que ahora descarta por «desconfianza».

La rápida –y negativa– respuesta a la propuesta de Podemos hace pensar que quizás en el entorno del presidente siga habiendo quien apueste por elecciones. Las últimas encuestas del CIS apuntan a un crecimiento sostenido del PSOE, a costa, como pasó el 28-A, de su «socio preferente».

Tal vez este sea el motivo por el que Sánchez quiere llevar la presión a Iglesias hasta el final haciéndoles olvidar su idea de gobernar en coalición. Solo necesita que Unidas Podemos cambie la abstención por el «sí» y que el resto de formaciones mantengan su posición de julio. Si no lo hace, las expectativas electorales son halagüeñas para el PSOE.