El nuevo presidente del PP, Pablo Casado, este sábado en el Congreso de su partido - EFE | Vídeo: Así ha llegado Pablo Casado a la presidencia del Partido Popular
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Pablo Casado, nuevo presidente del PP

Pablo Casado vence a su rival, Soraya Saénz de Santamaría, con el 57,2 por ciento de los votos

MadridActualizado:

Pablo Casado es el nuevo presidente del Partido Popular. El diputado ha obtenido 1.701 votos (el 57,2 por ciento de un total de 2.973 votos emitidos por los compromisarios) venciendo así a su rival, Soraya Sáenz de Santamaría, que ha obtenido 1.250 votos (el 42 por ciento). El diputado ha hecho una campaña con un fuerte sentido ideológico, defendiendo el fortalecimiento de los valores del PP. En su discurso en el Congreso, Casado ha reivindicado valores como la libertad, la seguridad, la familia y la vida o la unidad de España, y ha reflexionado sobre la necesidad de reforzar estas ideas para recuperar a los tres millones de votantes que la formación ha perdido en los últimos años.

«Somos el partido de la libertad, de las personas, el que no colectiviza la sociedad en mujeres, jóvenes, mayores o inmigrantes, sino que todos somos personas. Somos el partido de la libertad individual, de las personas. Y por eso somos los que mejor defendemos la bajada de impuestos, fomentamos la innovación y el emprendimiento», ha reivindicado.

Casado también ha defendido que el suyo es el partido «de la vida y de la familia, sin complejos, con todas las letras, y eso no es de derechas ni de izquierdas, es sencillamente la base social de cualqueir país. No hay nada más progresista que defender la vida», ha proseguido. Casado ha definido al PP como «el partido de las víctimas de ETA, y por eso en la cúspide del principio de seguridad está nuestra esencia».

Pablo Casado entró en la cancha de juego del PP «a ganar». Por eso, cuando Cospedal le propuso integrarse en una candidatura encabezada por ella, el que ha sido vicesecretario de comunicación del PP respondió con un rotundo no. Su decisión ha sido, desde el principio, llegar hasta el final. Dejó claro que no quería ningún puesto ni pediría nada a los demás. Quería liderar el nuevo PP, un partido, dijo, que debe estar orgulloso de su pasado, y mirar al futuro con caras nuevas para volver al poder.

Desde el principio se apuntó que la candidatura de Casado estaba «inspirada» por José María Aznar, del que fue director de gabinete, ya fuera del Gobierno. Nunca ha negado su simpatía por el expresidente y siempre que ha tenido ocasión ha asegurado que él está orgulloso de haber trabajado a las órdenes de Aznar, pero también de Rajoy. De este, sin embargo, criticó sus políticas, en un momento de la campaña que marcó un punto de inflexión.

Casado cuestionó la política del Gobierno de Rajoy en Cataluña, la no derogación de la ley del aborto, la subida de impuestos, las escasas políticas familiares o el frenazo a la reforma educativa. Fue una especie de enmienda a una etapa del PP que motivó la fuga de millones de votantes hacia Ciudadanos y otros partidos minoritarios, como Vox. Una de las primeras medidas que pretende tomar es la convoatoria de una Convención extraordinaria para el rearme ideológico del partido.