Análisis

Otro trabajo para la Fiscalía

Las esteladas en edificios oficiales ondean en flagrante vulneración de la ley de símbolos y son una provocación

Manuel Marín
MadridActualizado:

La Junta Electoral y el ministro de Exteriores —¿por qué no el de Interior?— se han puesto estupendos para erradicar los lazos amarillos y la esteladas de los organismos públicos de Cataluña en periodo electoral. El argumento jurídico, obvio y lógico, se basa en la exigencia legal de que las instituciones garanticen la neutralidad política. Idéntico argumento pudo servir para prohibir a la presidencia del Gobierno hacer propaganda electoral con el Consejo de Ministros, pero eso quedó para mejor ocasión. Ahora Joaquim Torra tiene una prohibición expresa y dos opciones: obedecer o desobedecer.

La advertencia hecha por el ministro Josep Borrell al recordar que el Estado dispone de los «instrumentos apropiados para hacer cumplir» la disposición de la Junta

Manuel MarínManuel MarínAdjunto al DirectorManuel Marín