ANV de Orio se niega a condenar el secuestro de sus vecinos

Acción Nacionalista Vasca, el «plan B» del complejo ETA en las pasadas elecciones municipales, volvió a retratarse ayer al no condenar en el Ayuntamiento de Orio el secuestro por parte de la banda de

ABC. SAN SEBASTIÁN
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Acción Nacionalista Vasca, el «plan B» del complejo ETA en las pasadas elecciones municipales, volvió a retratarse ayer al no condenar en el Ayuntamiento de Orio el secuestro por parte de la banda de un matrimonio y su hijo de cuatro años vecinos de la localidad. Como un clon de la ilegalizada Batasuna, ANV se ha negado ya en cuatro ocasiones en las últimas fechas a condenar los atentados de ETA. Con anterioridad fue en los ayuntamientos de Durango, Amurrio y Berriozar (Navarra), donde la nueva firma proetarra siguió la ortodoxia del complejo terrorista al no rechazar el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Durango.

Mientras el juez Baltasar Garzón sigue estudiando la petición de la Fiscalía de investigar las actividades de ANV ante una posible ilegalización, la formación no oculta su subordinación al entramado del que también forma parte Batasuna. La última evidencia tuvo por escenario el Ayuntamiento de Orio, consistorio en el que está empadronada la familia a la que ETA secuestró durante setenta y dos horas para robarle el vehículo que cargó con 150 kilos de explosivos con el objetivo atentar en Valencia dentro de su nueva ofensiva de causar el mayor daño y dolor posible.

La posición de ANV en el Ayuntamiento Orio fue abstenerse ante la declaración de condena a ETA, que sí contó con el apoyo de los partidos democráticos. En la Junta de Portavoces, el alcalde Jon Redondo Lertxundi, del PNV, presentó un escrito, ANV mostró otro que no se llegó a aceptar ni votar y el PSE también puso sobre la mesa un texto que finalmente retiró. El texto que se sometió a aprobación fue el presentado por el alcalde, que contó con el respaldo de PNV, EA, EB/Aralar y PSE. En la declaración institucional, se señala que desde que ETA rompió el alto el fuego permanente «se han visto golpeadas las esperanzas de paz» y toda la ciudadanía «teme de lo que es capaz ETA y ya estamos sufriendo esta situación crítica». Recoge también la condena a todas las acciones que «vulneren» los derechos humanos y exige a ETA que termine con su actuación violenta y «deje» a la sociedad vasca y a sus representantes políticos buscar la solución desde vías democráticas.

El texto alternativo presentado por ANV en la Junta de Portavoces de Orio, que no se llegó a debatir, proponía que el Ayuntamiento se limitara a mostrar su «solidaridad» y ofreciera su «ayuda» a la familia secuestrada y que se manifestara en contra de «todas las iniciativas que vulneran los derechos civiles y políticos».

Al igual que los cabecillas batasunos, los ediles de ANV señalan que, desde que se rompió la «negociación política», se ha arruinado la «esperanza de la sociedad vasca, siguiendo con la grave situación anterior». También pide a «los agentes que impulsen de nuevo el camino de la negociación política entre ETA y el Gobierno, con el fin de dar una salida al conflicto». Lo mismo que ayer repitió el cabecilla batasuno Joseba Permach.