Duran Lleida, exlíder de CiU, en el Ritz
Duran Lleida, exlíder de CiU, en el Ritz - EFE

«Operación Duran»: el exportavoz de CiU reaparece en Madrid respaldado por Gobierno y PSOE

Duran i Lleida ensalza a Iceta como el mejor posicionado para administrar el resultado del 21-D

MadridActualizado:

A apenas un centenar de metros del Congreso de los Diputados, donde fue una de las figuras más relevantes de la política española, El exlíder de CiU Duran i Lleida ha vuelto al centro político de la capital de España donde tanto tiempo pasó. Lo ha hecho en las jornadas sobre Cataluña que desarrolla Nueva Economía Fórum y, por petición suya, ha querido hacerlo en Madrid.

Lo ha hecho para dejar claro su rechazo al proceso independentista de múltiples formas, pero incidiendo en las consecuencias económicas y las repercusiones internacionales: «La separación de Cataluña y España sería un tumor con metástasis en la Unión Europea». Y apuntaba además que «hoy no es posible la independencia en el contexto en que afortunadamente nos toca vivir. No es posible sin dejar la UE, sin empobrecernos y sin romper cohesión social».

Pero también ha cuestionado la estrategia del antiguo Govern desde un prisma de racionalidad: «De qué sirve ser independiente si al día siguiente no te reconoce absolutamente nadie». El exportavoz de CiU ha definido el actual contexto político en Cataluña como «el problema institucional más grave que ha tenido España desde 1977».

Duran i Lleida reaparecía en Madrid dejando claro que no va a volver a la política pero con la «obligación» de aportar su punto de vista. Y ha empezado claro y directo: «Yo nunca he sido independentista». El exportavoz de CiU en el Congreso reaparecía en un acto público en Madrid al que asistían destacados miembros del Gobierno, el PP y el PSOE.

Por parte del actual Ejecutivo se encontraba la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat. Duran ha reconocido el esfuerzo de la ministra de Sanidad en sus gestiones en el intento de llevar a Barcelona la Agencia del Medicamento. «Gestiones incansables», ha señalado. Y ha desvelado que hizo gestiones por encargo de la ministra hablando con dirigentes europeos. Nada tiene que ver, dice, el 155 ni el 1 de octubre en el mal resultado y sí «la inestabilidad política».

Por parte del PP ha acudido el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado. También el ex ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo. Y por los socialistas la dirigente del PSC, Meritxell Batet, y Beatriz Corredor, exministra e integrante de la actual dirección de Pedro Sánchez.

Iceta, presidente

Después del acuerdo que Units per Avançar, que recoge a antiguos dirigentes de Uniò, con el PSC, Duran ha insistido en que Miquel Iceta es el mejor candidato de cara al 21-D: «Es la opción de no frentismo de Iceta quien está en mejores condiciones de administrar algo sólido» tras unos resultados que serán difíciles de gestionar. Una actitud que ha confrontado con la de Ciudadanos que, a su juicio, empuja al PP «no por el buen camino».

Duran ha defendido el acuerdo entre Espadaler e Iceta por la «situación excepcional entre bloques irreconciliables». Y ha agradecido «la generosidad por parte del PSC» y en particular de Iceta que «demuestra actitud y capacidad de diálogo».

Y su radiografía sobre la situación catalana ha estado ciertamente planteada desde un discurso que bien podría firmar un dirigente del PSC. Cargando especialmente las culpas en el independentismo pero asumiendo que «la responsabilidad no es solo de uno» y también que el conflicto «no empieza con la sentencia del Estatut». Sobre esa sentencia le ha quitado hierro, con un discurso muy parecido al del PSC, que pretende desarrollar legislativamente aspectos que fueron declarados inconstitucionales: «Corrige algunos aspectos. Pero dice que pueden ser viables formulados desde otra perspectiva y no en Estatut». Se ha preguntado si aquella reforma del Estatut era necesaria y si podía hacerse contra el PP. «¿El PP se excluyó o lo excluimos?», ha dicho.

En la lista de errores que Duran ha puesto en la balanza del PP ha colocado «la innecesaria recogida de firmas contra el Estatut», la «ausencia de relato» del Gobierno español frente a la propaganda independentista. Y también «errores políticos» recientes, como la insistencia en que no iba a haber urnas-«y las hubo»- y la «innecesaria» intervención policial el 1 de octubre.

La financiación

Duran i Lleida se sinceraba sobre su antiguo socio: «Yo no había percibido que Artur Mas fuese independentista antes, pero es muy legítimo que la gente cambie». Ha rechazado tajante la vía unilateral y la «violación del Estado de Derecho» que supuso la votación de las leyes de transitoriedad y del referéndum el 6 y 7 de septiembre en el parlamento de Cataluña.

Ha lamentado que el camino impuesto por ERC y PDECat ha permitido a la CUP ejercer de árbitro y quedar «sin un rasguño»: «Unos y otros no se han dado cuenta de que es una fuerza política que no desea ningún tipo de Estado. La independencia es una herramienta para su objetivo, la revolución».

Duran, que se ha definido como «firme defensor del régimen del 78» ha señalado que ha muerto que «volver a intentar hacer lo que se hizo en el 77-78 y pactar en el marco de la Constitución». Pero sí apuesta es «corregir» a partir del marco actual porque «si empezamos un nuevo proceso constituyente no sé si vamos a acabar bien».

Y una de las patas de la reforma será la reforma del sistema de financiación, «que es injusto», para corregir el «déficit de financiación» que sufren varias regiones, no solo Cataluña.

El ex portavoz de CiU ha rechazado la posibilidad de que Rajoy convoque elecciones anticipadas y ha abogado por «un uso razonable» de la capacidad de adelantar elecciones. «Hará bien en no convocarlas anticipadamente».