Mónica Oltra abandona el albergue juvenil «La Florida» tras visitar a los menores llegados en el Aquarius
Mónica Oltra abandona el albergue juvenil «La Florida» tras visitar a los menores llegados en el Aquarius - EFE

Once de los 28 menores del Aquarius fugados estaban a kilómetros de Alicante

La Generalitat sostiene, por su parte, que se escaparon de los albergues para ir «de fiesta»

AlicanteActualizado:

La escapada nocturna de 28 menores de los migrantes rescatados en Valencia en el barco Aquarius obligó ayer a movilizar a efectivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Autonómica para su localización y que regresaran a dos centros de tutela de Alicante, donde se encuentran en espera para que se resuelva su situación legal y administrativamente en España. La versión oficial apuntó a una simple travesura para irse «de fiesta» porque se celebran las Hogueras en la ciudad, aunque algunos no estaban en ese ambiente, precisamente, sino a kilómetros de distancia en el campo.

Los adolescentes -la mayoría rozan ya la mayoría de edad- fueron saliendo de forma escalonada del Hogar Provincial de Alicante situado en las afueras en la salida norte de la ciudad y del albergue «La Florida», y no volvieron a dormir atraídos por el ambiente de las Hogueras, las fiestas multitudinarias que congregan cada año a un millón de visitantes del resto de la provincia y otros puntos de España.

Esa fue ayer la explicación dada por Mónica Oltra, la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana -Administración de la que depende su tutela-, además de precisar que «no están encerrados» ni «internados», sino que en este compás de espera se encuentran «como en su casa», por lo que se les echó «una reprimenda, con cariño y traductores» como harían unos padres cualquiera por esta «trastada».

No obstante, algunos debieron estar despistados o no atentos al ambiente festivo, ya que cuatro de ellos fueron localizados en el camino de La Parra, en El Campello y otros siete cerca de la autovía A-70 de circunvalación de la ciudad a la altura de Villafranqueza, en ambos casos a distancias de entre 5 y 10 kilómetros de las afueras de la urbe, en zonas sin animación.

Tres se resistieron

Es más, al parecer tres de los inmigrantes se resistieron a los agentes al ser localizados y conminados a volver al centro de tutela. Los menores deben esperar 45 días hasta saber si se les concede el asilo, momento en el que empezarían a tener derecho a percibir ayudas del Estado. Hasta ahora, no reciben ningún tipo de subsidio.

«Son adolescentes que vienen con pocas pautas de crianza porque han pasado lo que no somos capaces de imaginar, y es un proceso educativo que lleva su tiempo», subrayó Oltra, quien insistió en que las medidas de seguridad en cada centro de tutela se implantan «para proteger, no para encerrar ni privar de libertad», y esa protección con agentes de Policía se tiene que equilibrar igualente con «la necesaria garantía de su libertad».

La vicepresidenta del Consell también alertó a los medios de comunicación de que la difusión de estas informaciones sobre la huida de los menores puede «ponerlos en el ojo» de pederastas o tramas organizadas.