Protesta el jueves contra la ley vasca de abusos policiales - EFE / Vídeo Un diputado de EH Bildu llama «nazis» y «asquerosos» a los representantes de la Policía y Guardia Civil presentes en el hemiciclo

El odio de Bildu lleva a la policía «de vuelta a los años de plomo»

Lamentan el silencio de Pedro Sánchez y Marlaska, que se une al del PNV en Vitoria

MadridActualizado:

Hay una fotografía, la que ayer ilustraba la portada de este diario, que para los constitucionalistas y las víctimas del terrorismo es en sí una metáfora del País Vasco: los diputados del PP encarándose con el portavoz de EH Bildu que el jueves llamó «nazi» a la policía, mientras en la bancada del Parlamento de Vitoria, un diputado del PNV con un lazo amarillo en la solapa asiste impávido a la escena y el lendakari Íñigo Urkullu la contempla de brazos cruzados. «Igual que el presidente del Gobierno de España y el ministro del Interior que tampoco se han manifestado en contra de las acusaciones de este diputado...», recalca el portavoz de la Asociación de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo (Acfsevt), Paco Zaragoza, que llama la atención sobre ese silencio compartido tan significativo ahora, cuando peneuvistas y abertzales acaban de dar su apoyo clave en el Congreso de Madrid para sacar adelante los decretos electoralistas de Pedro Sánchez. Y cuando a su vez, los socialistas apoyaba anteayer la aprobación de la llamada ley de abusos policiales impulsada por sus aliados vascos, que se hará realidad gracias a que el actual Ejecutivo retiró un recurso de inconstitucionalidad contra el texto que planteó el anterior de Mariano Rajoy. La Fundación Víctimas del Terrorismo emitió ayer un comunicado suscrito por todas las asociaciones de su mismo ámbito para expresar su «total rechazo» a esa norma y el «apoyo incondicional» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, cuyo honor creen que se ha intentado mancillar.

Lo ocurrido retrotrae a los peores tiempos. «Estos días nos llevan de vuelta a los años de plomo del terror», confesaba Zaragoza, que se dice sorprendido por que «todos estos representantes públicos -en referencia a Urkullu, Sánchez y Fernando Grande-Marlaska, titular de Interior- permitan que un señor parlamentario, en ejercicio de unos derechos que nosotros hemos defendido con nuestra sangre, pueda llamanos nazis y toda una serie de lindezas sin ningún tipo de miedo, y con la garantía de que no le va pasar nada». Se refiere a la inmunidad parlamentaria, «que él y su grupo tienen -insiste- gracias a que muchos de nuestros compañeros defendieron incluso con su vida las leyes para que los ciudadanos españoles tuvieran derechos».

En efecto, el espectáculo de dirigente abertzale Julen Arzuaga tildando, entre otros, de «lobby infecto» a los agentes que presenciaban el pleno de la Cámara Vasca durante la aprobación de la ley que pretende «reparar» a las víctimas de abusos policiales, ha indignado gravemente y sacudido a los colectivos que reúnen a los profesionales insultados, aparte de a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Si el mismo jueves era Dignidad y Justicia quien anunciaba una denuncia por un posible delito de odio contra Arzuaga, ayer confirmaba la interposición de acciones legales también el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que lo hará por calumnias e injurias. «Es una falta de respeto que se ponga en cuestión nuestra dignidad después de lo que hemos padecido», lamentaba en declaraciones a ABC su portavoz, Ramón Cosío. Por su parte, la mencionada Acfsevt, plantea llevar ante el juez al diputado por el doble supuesto del delito de odio y la concurrencia de injurias y calumnias. «el odio le salía por los ojos, en los gestos de las manos, se notaba en su grupo parlamentario, que asentía a todo», rememora Zaragoza. Fuentes vascas implicadas en la defensa de las víctimas del terrorismo expresaron en conversación con este dirio su confianza en que el juez tendrá en cuenta que Julen Arzuaga «habló en castellano, cuando habitualmente lo hace en euskera, y llevaba el discurso por escrito... no fue fruto de un calentón, era premeditado, llevaba por escrito su mala baba». Pero las mismas fuentes deslizaban el temor a que, tratándose de un parlamentario parlamentario, «la inmunidad sea impunidad».

«Es paradójico que aquellos que siguen sin condenar la violencia de ETA, el asesinato, la amenaza, la extorsión, llamen nazis a los que han protegido y velado por nuestras libertades y el Estado de Derecho», reflexionaba Carmen ladron De Guevara, abogada de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, desde donde solo hay palabras de agradciiento «para el trabajo y el sacrificio en vidas humanas» que policias y guardias civiles todos estos años.