Nunca más

«Mientras los jueces del Supremo inventaban la figura inédita de la casación de sus propias sentencias, el Consejo de Ministros se apresuraba a descasar lo que ellos habían casado»

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El lío del impuesto de las hipotecas ha tenido el poder taumatúrgico de poner a los tres poderes del Estado patas arriba. Y además, al mismo tiempo. Pocas veces cristalizará otro momento que refleje mejor que este el desastre institucional y la descomposición sistémica que se han apoderado de la vida pública española.

Mientras los jueces del Supremo inventaban la figura inédita de la casación de sus propias sentencias, el Consejo de Ministros se apresuraba a descasar lo que ellos habían casado ante el entusiasmo impaciente de los padres de la patria, dispuestos a renunciar al debate legislativo en beneficio del decretazo. Fantástico. El poder judicial se suicida al ir contra sus propios actos, el poder ejecutivo apuñala al poder

Luis HerreroLuis Herrero