Nueve muertes en el fin de semana reabren el debate sobre la inseguridad

El incremento de la inseguridad ciudadana lleva camino de convertirse en uno de los puntos negros de la gestión del Gobierno de Aznar. Este fin de semana, sólo en Madrid se han producido cuatro muertes violentas, mientras que en el resto de España se han conocido otros cinco casos similares. El PSOE ha denunciado la «incompetencia» de Aznar para luchar contra la delincuencia.

ABC / G. LÓPEZ ALBA
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MADRID/PALENCIA. El fin de semana ha dejado nueve muertes en circunstancias violentas en toda España, cuatro de ellas en Madrid. El viernes, el cadáver de la joven Déborah Fernández fue hallado en la cuneta de una carretera secundaria de Vigo; en Friera de Valverde (Zamora), apareció el cuerpo sin vida de un hombre de 51 años, con herida de arma blanca en el abdomen. El sábado, en Madrid, un hombre mató a tiros a un padre y a uno de su hijos, mientras que hirió a otro, en un ajuste de cuentas; en Alcorcón (Madrid), otro joven falleció por las heridas sufridas en una pelea multitudinaria; en Fuenlabrada (Madrid), un hombre de 53 años murió por disparos de escopeta en un mesón de su propiedad; en Valencia, un hombre acabó con la vida de su compañero de piso en una pelea; y en Talavera de la Reina, dos hermanos de 33 y 39 años murieron en el transcurso de una discusión. Entre medias, sendas reyertas en Zaragoza y León dejaron como resultado tres y cinco heridos, respectivamente.

El incremento de la inseguridad ciudadana se ha convertido en uno de los puntos negros en el balance del Gobierno del PP a mitad de legislatura, algo que el PSOE ha aprovechado para desgastar al Ejecutivo. En la última sesión de control al Gobierno, el ministro de Interior, Mariano Rajoy, se defendió echando mano de unos datos comparativos, en los que volvía a relacionarse la inmigración ilegal con el aumento de la criminalidad, algo que exaspera a los socialistas, que no dudaron en compararle con Le Pen.

Según los datos de Interior, en los tres primeros meses de este año, la delincuencia ha crecido un 5,87 por ciento en España, mientras que en el año 2001 el incremento fue del 10 por ciento. Además, el año pasado la cifra de detenidos aumentó en un 3,9 por ciento y en lo que va de año, el 4,8 por ciento. España, según Rajoy, es el país número 11 de la Unión Europea en nivel de delincuencia, en cuanto a delitos por cada mil habitantes; en el año 2001 creció un 2,2 por ciento y en lo que va de año, un 0,3 por ciento. En conclusión, el ministro de Interior considera que la eficacia policial ha subido y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han sido más eficaces, aunque haya aumentado el número de delitos.

En otra comparecencia parlamentaria reciente, el presidente del Gobierno, José María Aznar, acusó al PSOE de caer el la «demagogia» en materia de inseguridad ciudadana. Aznar subrayó que ha habido mejoras en el Cuerpo Nacional de Policía, porque en los dos últimos años se han convocado 7.425 nuevas plazas, más que las del periodo 1990-95. Aparte, en los próximos cuatro años se convocarán 9.120 plazas de guardias civiles. El PSOE, sin embargo, entiende que desde que el PP gobierna hay ocho mil policías y guardias civiles menos en las calles.

PSOE: «Fracaso estrepitoso»

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, incidió ayer de nuevo en este problema en Palencia, donde acusó al Gobierno de incompetencia para «atajar» tanto la delincuencia callejera como «la de cuello blanco», en clara referencia a casos como Gescartera o BBV.

Reivindicó «el derecho a la seguridad pública, igual que a la educación pública», y subrayó que, mientras aumenta la delincuencia, «cada vez hay menos policías en las calles y, lo que es peor, están más desmotivados», situación que contrapuso con el dato de que «hay 100.000 guardas privados», para concluir que con el PP sólo pueden sentirse seguros «los que tienen mucho dinero».

Zapatero volvió a rechazar como «una senda peligrosa» que se vincule delincuencia e inmigración, y emplazó a José María Aznar a que, en vez de «echar las culpas al pasado y a todos los sectores sociales», asuma la responsabilidad del «fracaso» porque «lleva seis años gobernando». De «fracaso estrepitoso» calificó la Ley de Extranjería «que iba a arreglar todos los problemas».