ANV se niega a condenar el asesinato del empresario en Azpeitia

AGENCIAS |
SAN SEBASTIÁNActualizado:

El pleno del Ayuntamiento de Azpeitia (Guipúzcoa) ha aprobado hoy una moción de condena del asesinato del empresario Ignacio Uria Mendizabal, con los votos a favor de PNV (8), EA (2) y Aralar (1), mientras que rechazó el texto presentado por ANV, que recibió el voto a favor de los ediles abertzales (6), el rechazo de PNV y la abstención de EA y Aralar.

En el texto de la moción aprobada, el Ayuntamiento muestra su "más rotundo rechazo y condena del atentado mortal que ha segado la vida del azpeitiarra Ignacio Uria Mendizabal".

Asimismo, en el documento se expresa la solidaridad y pésame del Ayuntamiento a los familiares, amigos y compañeros de trabajo del empresario asesinado y muestra su apoyo, "de manera inequívoca", a todo el empresariado vasco "en estos momentos de tanto dolor".

Además, en el texto aprobado en el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Azpeitia se exige a ETA que abandone "de manera definitiva el camino de la violencia y de las armas".

Moción de ANV

Por otro lado, la moción de ANV fue rechazada tras recibir seis votos a favor (ANV), ocho en contra de PNV y tres abstenciones de los concejales de EA y Aralar.

ANV, en su texto, señalaba que, "ante este suceso grave, queremos mostrar nuestro pesar, dolor y tristeza y nuestra solidaridad y apoyo con la familia y amigos" de Ignacio Uria.

Asimismo, indicaba que "lo sucedido aumenta la necesidad de resolución del conflicto" y hacía un llamamiento "a multiplicar las fuerzas para conseguir la solución y la paz".

"Este ayuntamiento hará todo lo que esté en su mano a favor de un amplio acuerdo que solucione para siempre el conflicto", agregaban en su moción los ediles de ANV.

El salón de plenos del Ayuntamiento de Azpeitia se encontraba abarrotado de gente, entre ellos, personalidades políticas del PNV, con Joseba Egibar a la cabeza, del PP, con Iñaki Oyarzabal, Leopoldo Barreda, María José Usandizaga y Borja Sémper, de EA con Unai Ziarreta y Onintza Lasa, de Aralar con Aintzane Ezenarro y de EB con Antton Karrera.

El pleno finalizó con aplausos de los presentes, a petición de los ediles del PNV, que lo reclamaron en homenaje a la última víctima mortal de ETA. De dos tiros

El empresario Ignacio Uría Mendizábal, de 71 años, ha sido asesinado por ETA en la localidad guipuzcoana de Azpeitia tras recibir dos impactos de bala cuando se encontraba en su vehículo. Era uno de los propietarios de la empresa Altuna y Uría, que es adjudicataria de las obras del tren de alta velocidad, la conocida como 'Y vasca'. La última víctima etarra estaba casado y tenía cinco hijos.

El atentado se ha perpetrado a las 13.03 horas. A esa hora el empresario Uría ha recibido dos impactos de bala, uno en la cabeza y otro en el pecho. Junto a su vehículo ha caído malherido. Minutos después han llegado al lugar los servicios asistenciales, que han tratado de reanimarle hasta las 13.50 horas, cuando han concluido esas tareas. Los empleados del restaurante han sido testigos de lo ocurrido. Una trabajadora reconocía a este periódico, vía telefónica, que "todos estamos muy nerviosos". Uría Mendizábal acudía todos los días al local para echar una partida de cartas. Aparcaba siempre en la misma zona. Hacia las 15:35 horas se ha efectuado el levantamiento del cadáver, que ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de San Sebastián para practicarle la autopsia.

Dos etarras han sido las que han perpetrado este nuevo atentado. Los dos se han bajado de un Alfa Romeo, se han acercado de frente al empresario y le han disparado cuando estaba en el aparcamiento del restaurante, a medio camino entre su caserío y la empresa. Acto seguido, los terroristas han abandonado el lugar en un Alfa Romeo; iban en dirección a la localidad guipuzcoana de Zumárraga. El coche lo habían robado poco antes a punta de pistola y habían dejado a su conductor maniatado en el Alto de Itziar. A ese punto han regresado tras el asesinato para recoger un segundo vehículo con el que han emprendido la huida definitiva.

La empresa Altuna y Uría ya sufrió un sabotaje en marzo de 2007, cuando desconocidos pincharon las ruedas de varios camiones de esta constructora e hicieron pintadas en ellos contra el Tren de Alta Velocidad. Era uno de los objetivos prioritarios de la banda terrorista.

El último atentado mortal de ETA se produjo el 22 de de septiembre. Ese día el brigada del Ejército Luis Conde de la Cruz murió y otras seis personas resultaron heridas al estallar un coche bomba en la localidad cántabra de Santoña, frente al Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña (Cantabria). El de hoy es el primer asesinato de la banda etarra desde la detención del considerado jefe de los pistoleros, Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki'. Uría Mendizábal es el cuadragésimo primer empresario vasco asesinados por ETA. Hasta ahora la negra lista la cerraba el presidente de la patronal guipuzcoana José María Korta, asesinado en el año 2000.

Los partidos preparan una respuesta unitaria

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha suspendido los actos en los que tenía previsto participar mañana en el País Vasco, entre ellos uno con los agentes sociales y otro de apoyo al candidato socialista a lehendakari, Patxi López. Es previsible que el jefe del Ejecutivo se desplace este jueves a Azpeitia.

Al lugar del atentado se ha dirigido, nada más conocerse el fallecimiento de Ignacio Uría, el lehendakari Juan José Ibarretxe. En Madrid, todos los grupos parlamentarios del Congreso están preparando una reunión, que presumiblemente se celebrará mañana, para expresar de forma unitaria la repulsa de todas las fuerzas políticas al atentado. El encuentro será similar a los que han tenido lugar tras los últimos atentados mortales de ETA, y en él participarán, además de representantes de los partidos políticos, dirigentes sindicales y de la patronal.

Ya están previstos los primeros actos de repulsa por esta acción terrorista. El presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Pedro Castro, ha hecho un llamamiento a todos los gobiernos locales para que convoquen cinco minutos de silencio mañana a mediodía, a las puertas de los consistorios.

Pedro Castro ha manifestado su indignación por este nuevo asesinato y ha trasladado el apoyo y la solidaridad de todos los gobiernos locales a la familia del empresario asesinado, a las organizaciones empresariales del País Vasco y al conjunto de la sociedad vasca.