Sito Miñanco, conducido a la Audiencia para ser juzgado por blanqueo
Sito Miñanco, conducido a la Audiencia para ser juzgado por blanqueo - Miguel Muñiz

Cae un narco histórico, que se injertó piel y pelo para camuflarse y llevaba huido 15 años

Manuel Miranda Velasco, exfuncionario de Prisiones, es íntimo de capos como Sito Miñanco

Madrid Actualizado: Guardar
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Manuel Miranda Velasco, exfuncionario de prisiones, con varias condenas a sus espaldas y buen amigo del capo gallego Sito Miñanco, entre otros narcos históricos, fue detenido el martes en un hotel de Getafe (Madrid) por agentes de Estupefacientes de la Comisaría General de Policía Judicial tras 15 años huido. El arrestado había modificado y alterado las huellas de sus mano con microimplantes de piel para evitar su identificación, se había provocado quemaduras o cortes e injertado pelo. Todo un disfraz que lo convirtió en otra persona, pero los agentes más veteranos de esa Comisaría General lo detectaron en el transcurso de una investigación y lo reconocieron.

Miranda Velasco tenía en vigor cuatro requisitorias de detención y tres prohibiciones de salida con dos identidades distintas. Poseía una documentación falsa a nombre de un peruano que utilizaba para viajar por todo el mundo y otra de un croata para evitar su localización. Los últimos meses viajó varias veces a Marruecos para, presuntamente, hacer operaciones de narcotráfico. Cuando dieron con él llevaba dos terminales telefónicos encriptados, de los utilizados habitualmente por las organizaciones criminales.

Está considerado un traficante que se codea con las grandes organizaciones de señores de la droga y que trata de tú a tú con los grupos colombianos. Se le perdió la pista en 2003 y reapareció hace unos meses en el transcurso de una investigación. Entonces se averiguó que este asturiano vivía semiescondido en el sur de España y no paraba de viajar aunque con identidades y nacionalidades distintas.

Él y su hermano, el abogado Francisco Miranda Velasco se sentaron en su día en el banquillo por participar junto a Laureano Oubiña en un cargamento de hachís intervenido a bordo del «Regina Maris», en octubre de 1999.