Los talleres de la zona de Honrubia quedaron desbordados por el gran número de automóviles siniestrados Efe

Un muerto y 85 heridos en la N-III por un espectacular choque en cadena de 150 vehículos

Un gigantesco choque en cadena en el kilómetro 145 de la N-III, en sentido Valencia, se saldó ayer con una persona fallecida y 85 heridas, cinco de gravedad. Cerca de 150 vehículos chocaron sucesivamente en medio de una intensa niebla, después de que un automóvil impactase contra la parte trasera de un autobús portugúes. El kilométrico rastro de turismos y autocares siniestrados cortó la circulación durante cinco horas.

CUENCA. ABC
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A las 7.55 de la mañana de ayer, los Servicios de Emergencia de la Comunidad de Madrid (Sercam) recibieron una llamada del Servicio 061 de Castilla-La Mancha. Era una petición de ayuda reservada para situaciones catastróficas: más de un centenar de vehículos habían chocado en cadena en el kilómetro 145 de la autovía N-III, muy cerca de Honrubia (Cuenca), en sentido Valencia. Veinticinco minutos después, un helicóptero del Sercam sobrevolaba el lugar del siniestro, donde empezaba a diluirse la neblina que precipitó la espectacular colisión. En esos instantes llegaban también al lugar del accidente los servicios de emergencia de la Comunidad de Castilla-La Mancha.

La gran preocupación de los equipos de asistencia médica era la dificultad para acceder al grueso de vehículos atrapados en la columna de automóviles y autobuses, según relató a ABC Pilar Penín, médico que coordinó la intervención de los efectivos del Sercam. Lo más urgente era la clasificación de los pacientes en función de su gravedad con el fin de dar prioridad a la evacuación de los heridos más graves. Se comenzó a trabajar rápidamente en la cabeza y en la cola de esta larga hilera de 150 vehículos, todos con impactos en la chapa de distinta consideración.

Eran los primeros momentos de una intervención de emergencia por un accidente registrado a las 7.50 de la mañana en el término municipal de Cervera del Llano, cerca de Honrubia (Cuenca). Según fuentes de la subdelegación del Gobierno en Cuenca, las primeras investigaciones apuntan a que un automóvil se salió de la vía, lo que obligó al conductor de un autobús portugués, -uno de los tres autobuses de esa nacionalidad involucrados en el siniestro- a reducir la velocidad hasta casi pararse. Aparentemente, la falta de visibilidad derivada de la densa niebla impidió a un tercer conductor observar la maniobra del autobús luso e impactó violentamente con su coche contra la parte trasera del autocar. El conductor de este automóvil, Antonio L. L., de 54 años y vecino de Móstoles, falleció a consecuencia del choque. Viajaba acompañado por su esposa, Antonia F. J., de 47 años, que resultó herida de gravedad. Ninguno de los ciudadanos portugueses que viajaban en el autobús resultó con daños de consideración.

SESENTA KILÓMETROS DE RETENCIÓN

De las cinco personas que resultaron con heridas graves, tres permanecían ayer internadas en el hospital Virgen de la Luz, de Cuenca. La víctima más grave atendida en ese centro es una joven que presentó traumatismo craneoencefálico con resultado de hematomas frontal y bilateral y fractura orbitaria derecha. La joven experimentó una leve mejoría anoche, pero todavía debía ser analizada por los especialistas del Servicio de Neurología. Los otros dos pacientes con pronóstico grave ingresaron con fracturas de huesos largos y con contusión torácica.

Otras ocho personas, con lesiones menores, fueron trasladadas al Hospital General de Albacete. Entre el total de personas que fueron conducidas a Madrid con policontusiones, once fueron examinadas en el Hospital Gregorio Marañón, cuatro en el Niño Jesús, cuatro en el Doce de Octubre y tres en La Paz. Entre los atendidos en Madrid figuran dos niños y una niña. La menor, de 6 años, sufrió un traumatismo craneoencefálico, mientras que los dos niños, de entre 10 y 13 años, sufrieron un corte en la cabeza y un traumatismo en la columna, respectivamente.

La mayor parte de los heridos fueron asistidos en el lugar de los hechos por el Sercam, el servicio de emergencia sanitaria de Castilla-La Mancha y Cruz Roja, que envío ocho ambulancias desde Madrid y tres desde Cuenca y Albacete.

El subdelegado del Gobierno en Cuenca, Manuel Horrillo, declaró ayer en el lugar de los hechos que, pese al alto número de heridos y a que haya que lamentar una muerte, el balance total de víctimas mortales pudo ser muy superior. Se había tenido mucha suerte, añadió. Sólo once heridos permanecían anoche ingresados en hospitales de Cuenca, Albacete y Madrid.

SINIESTROS MORTALES

En las carreteras españolas se produjeron ayer otros accidentes de gravedad, e incluso otro siniestro en cadena. Un accidente en el que se vieron implicados cinco vehículos colapsó durante una hora aproximadamente la A-7 a su paso por Alicante, hasta que una grúa retiró los coches. Hubo seis heridos leves.

Por otra parte, una joven de 21 años, vecina de Olot (Gerona), falleció a las 10 de la mañana en la carretera C-63, a la altura de Les Planes d´Hostoles, cuando un camión chocó contra su automóvil. En El Espinar (Segovia), dos personas fallecieron, una resultó con heridas graves y otras dos con lesiones de carácter leve. Viajaban en un monovolumen que, por causas desconocidas, se salió de la autopista A-6 (Villalba-Adanero), en el kilómetro 66. Dos ocupantes salieron despedidos de los asientos traseros y fallecieron.