Un grupo de jóvenes atacó una entidad bancaria en respuesta a la muerte del atracador. Raúl Doblado

La muerte de un atracador provoca una noche de violencia en un barrio de Sevilla

La muerte de un joven por disparos de un guardia civil tras participar en el atraco a un estanco tiñó de violencia la madrugada de ayer en el barrio Los Pajaritos, en Sevilla. Durante dos horas, la plaza de la Galaxia y su entorno vivieron graves incidentes protagonizados por un centenar de jóvenes que reaccionaron a la muerte de Marcos R.C. quemando un coche, asaltando un banco y apedreando a los bomberos.

M. D. A.
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SEVILLA. Marcos R. C., de 18 años, resultó muerto en la noche del martes cuando huía de dos agentes de la Guardia Civil que le perseguían tras asaltar un estanco junto a otros tres jóvenes. Los miembros de la Benemérita, que vestían de paisano, estaban realizando una inspección rutinaria en el establecimiento, situado en la plaza de Las Moradas, cuando los cuatro atracadores irrumpieron en el local con un machete y una pistola que posteriormente se comprobó que era de fogueo. Los asaltantes se dieron a la fuga y en el transcurso de la persecución Marcos R. C. recibió un disparo en la cabeza y otro en un muslo.

La trágica noticia no tardó en llegar al barrio de Los Pajaritos y con ella se inició una noche de violencia. Amigos del fallecido se fueron concentrado en la plaza de la Galaxia, en la explanada que hay delante de la parroquia de la Blanca Paloma y, poco a poco, la noche se fue caldeando.

Sobre las dos de la madrugada, los bomberos recibieron una llamada telefónica en las que se les avisaba de que en la calle Galaxia estaba ardiendo un contenedor. Puestos en contacto con la Policía local, ésta les avisó de que fueran con precaución porque el ambiente en la zona estaba bastante caliente y podrían ser apedreados. Con esa advertencia, una unidad del servicio de extinción de incendios se dirigió al lugar y allí se encontró con un grupo de unos quince individuos que empezó a lanzar objetos contra el coche, que recibió un impacto en la luna de la ventana trasera izquierda y rompió el cristal. Ante ello, los bomberos decidieron abandonar la zona y comunicar los incidentes a la Policía local y Nacional.

Escoltados por la Policía

Mientras tanto, las llamadas en el parque de bomberos se sucedían. Se registraron nuevos avisos de incendio de contenedores, por lo que otras dos unidades se trasladaron al lugar. pero en esta ocasión escoltados por las Fuerzas de Seguridad.

Paralelamente, la Policía recibió una llamada de un asalto a una sucursal bancaria del BSCH en la calle Gaviota, muy próxima a la plaza Galaxia. Allí acudieron policías y bomberos y comprobaron cómo los asaltantes habían roto las lunas y persianas de la entidad bancaria.

Mientras, en la plaza Galaxia se originaron nuevos incidentes: un coche abandonado estaba ardiendo y los jóvenes allí concentrados habían colocado varios contenedores a modo de barricada dispuestos a enfrentarse a la Policía. Se calcula que había unos 150 jóvenes. cuya actitud, de «vandalismo total», obligó a actuar a la Unidad de Intervención de la Policía.

Repeler la agresión

El clima de tensión, los enfrentamientos y los actos vandálicos se prolongaron hasta pasadas las cuatro de la madrugada. Los bomberos, tras sofocar los siete focos de incendios provocados, cinco entre las calles Galaxia y Gaviota, y otros dos en las calles Celestino López Martínez y Calandria, abandonaron el lugar sobre las cuatro menos cuarto, mientras que la Policía, que procedió a identificar a varios de los jóvenes, gran parte de ellos con antecedentes, no dio por terminada la operación hasta las cuatro y media de la madrugada. La noche se saldó sin detenciones, aunque no se descarta que se produzcan en las próximas horas.

El ministro del Interior, Ángel Acebes, dijo ayer en Algeciras que los agentes intervinieron para «repeler» la agresión de los presuntos ladrones que «pusieron en peligro sus vidas».