Mueren dos hermanos en Orense cuando manipulaban material pirotécnico Un joven muy grave en Jaén al estallar los pertados que llevaba en los bolsillos

ÉRIKA MONTAÑÉSORENSE. Ochenta años a sus espaldas y dos accidentes con sólo daños materiales. Pero en el tercero la compañía familiar Melias, especializada en la fabricación y manipulación de material

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ÉRIKA MONTAÑÉS

ORENSE. Ochenta años a sus espaldas y dos accidentes con sólo daños materiales. Pero en el tercero la compañía familiar Melias, especializada en la fabricación y manipulación de material pirotécnico y afincada a sólo 10 kilómetros de Orense, ha perdido a dos de los hijos del fundador, Emilio y Josefa Fernández Pato, de 61 y 58 años respectivamente, que fallecieron ayer por la mañana cuando, según todos los indicios, se encontraban haciendo unas mezclas en una caseta contigua a la instalación principal. La detonación se escuchó desde la población más cercana, Pereiro de Aguiar, y alcanzó a un vehículo estacionado en la zona y a los edificios próximos. Con fortuna, un hermano de las víctimas y otros dos trabajadores de la empresa resultaron ilesos.

Empresas familiares

Duele decirlo, pero Orense parece acostumbrado a este tipo de tragedias. La ciudad vio morir, con un suceso en 1984 y otro en 1987, a siete personas, también como en este caso pertenecientes a empresas familiares, también en un desgraciado incidente propio «de las cosas que hacen rutinariamente todos los días en ese trabajo», apuntó ayer el subdelegado del Gobierno en Orense, Camilo Ocampo. El alcalde de Pereiro, Eliseo Fernández, que también se dio cita en el lugar del siniestro, indicó la posibilidad de la caída de un cartucho, que derruyó por completo la caseta de mezclas donde se hallaban los dos hermanos.

Ocampo también informó de que la empresa tenía todas las licencias en regla y cumplía con la normativa vigente en la Comunidad, que data de 1998 y su adecuación del 23 de julio de 2005, «tanto en elementos materiales, como funcionales y personales». Además, «se caracterizaba por su buen hacer y la innovación», afirmó el subdelegado del Gobierno.

Para los vecinos de los fallecidos, un puñado de los cuales se congregaron alrededor de la nave de la compañía, en una zona de boscoso monte algo alejada, se trata de una lamentable tragedia y mostraron su «cariño» a la familia, a la que calificaron de «buena gente» y resaltaron que, en el ejercicio de su actividad, «siempre tomaban todas las precauciones». Algunos de ellos también mostraron su inquietud cuando escucharon la fuerte explosión, que se dejó sentir «hasta el final de la parroquia de Pereiro de Aguiar», agregaron, rompiendo también los cristales de todos los edificios más próximos a la nave.

Tras la deflagración, acaecida sobre las 11:20 de la mañana, se desplazaron hasta la zona efectivos de la Guardia Civil, del cuerpo de bomberos, Protección Civil y del 061. Nada pudieron hacer por los hermanos fallecidos, aunque fue el propio Francisco Fernández Pato, hermano y operario de la misma empresa, quien acompañó a agentes de la Policía Científica a rastrear la zona y buscar pruebas que puedan explicar lo sucedido. Éste es el cuarto y el más grave incidente de este tipo que sacude a Galicia en lo que va de año, si bien en las anteriores -acontecidos en las poblaciones coruñesas de Teo, Paderne y Coristanco- no hubo que lamentar más que un buen reguero de destrozos materiales.

Un joven de 18 años de edad resultó herido muy grave ayer

durante las fiestas de Jimena (Jaén) al explosionar los petardos que llevaba en los bolsillos, y que le causaron quemaduras de tercer grado en el 40 por ciento de su cuerpo.

Fuentes del Servicio de Emergencias Sanitarias (061) informaron a Efe de que el suceso tuvo lugar ayer cuando explosionaron los petardos que tenía guardados

en los bolsillos y «salió ardiendo».

El fuego, que le ha causado quemaduras de tercer grado en un 40 por ciento de la superficie corporal, le afectó a la cara, el tórax, el abdomen y las extremidades.

El joven fue atendido en primer lugar en el centro de salud de Jimena, donde fue estabilizado y sedado, Posteriormente sería trasladado al Hospital Neurotraumatológico del Complejo Hospitalario de Jaén.

Según fuentes del Servicio de Emergencias Saniatrias, el joven permanece ingresado en estado crítico debido a las múltiples quemaduras que presentaba.