García-Margallo anuncia la limitación de «los embajadores políticos» a excepciones
El titular de Exteriores, en el nombramiento de Iñigo Méndez de Vigo (a la izquierda de la imagen, junto a su predecesor López Garrido) al frente de la Secretaría de Estado para la UE - de san bernardo
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García-Margallo anuncia la limitación de «los embajadores políticos» a excepciones

Asegura en la toma de posesión de Méndez de Vigo, que, como norma, los embajadores saldrán de entre los miembros del Carrera Diplomática

LUIS AYLLÓN
MADRID Actualizado:

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo aseguró este miércoles que, salvo casos excepcionales, los embajadores serán nombrados, como norma, de entre los miembros de la Carrera Diplomática. El ministro hizo esta afirmación en el acto de toma de posesión de Íñigo Méndez de Vigo como secretario de Estado para la Unión Europea.

Las palabras del ministro se producen después de que durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapaterollegara a haber hasta una decena de embajadores «políticos» —es decir, no funcionarios diplomáticos—, algunos de ellos ex ministros o ex altos cargos socialistas y en sitios tan poco claves como Paraguay. Este hecho, entendido como premio o pago por los servicios prestados había causado gran malestar entre los miembros de la Carrera, que entienden, sin embargo, como lógico que un Gobierno pueda recurrir en dos o tres casos a otras personas para puestos de especial sensibilidad. Para estas ocasiones, el ministro señaló que se elegirá a «personas extraordinarias para circunstancias extraordinarias».

A este anuncio, el ministro unió el de la realización de un Libro Blanco sobre el Servicio Exterior, para cuya elaboración quiere contar con las aportaciones de ex ministros y diplomáticos. En él se trataría de determinar si es necesaria una ley de Servicio Exterior, algo prometido por prácticamente todos los Gobiernos de la democracia, y nunca aprobada.

García-Margallo adelantó también que en el nuevo organigrama que llevará mañana al Consejo de Ministros, la Secretaría de Estado para la Unión Europea se verá reforzada, al asumir las relaciones bilaterales con los países de la UE y también con los países candidatos al ingreso.

Con respecto a su nuevo titular, Íñigo Méndez de Vigo, el ministro afirmó que no tenía ninguna duda de que «es el mejor para ese puesto» y puso de relieve su «patriotismo» y sus méritos como «servidor público». Tras señalar que les une una gran amistad, indicó que, además, comparten «una misma idea de España, que no puede disociarse en ningún momento de la idea de Europa».

Con Zapatero llegó a haber una decena de embajadores que no eran funcionarios diplomáticos

Precisamente sobre la situación europea, García-Margallo anunció que pronto mantendrá una reunión con el ministro de Economía, Luis de Guindos, para trabajar en lograr que España esté presente en los debates sobre el futuro del euro.

El ministro agradeció también el trabajo del secretario de Estado saliente, Diego López Garrido, y prometió reconocer «debidamente» los «méritos» de quienes cesarán en sus cargos.

Garcia-Margallo señaló que el deseo de su Ministerio es hacer «una política de Estado en que la continuidad y la previsibilidad, dentro de lo que resulte posible, sean la norma». Insistió también en la necesidad de apoyar a las empresas y a los españoles que quieran emprender un proyecto vital fuera de España, y apostó también por potenciar el ámbito cultural del Instituto Cervantes.

Desde niño, un europeísta convencido

Por su parte, Méndez de Vigo, se definió como «un europeísta convencido» desde que, siendo niño, fue al extranjero a estudiar idiomas. Agregó que entonces vio que «España tenía que compartir con el resto de los europeos un destino común», y que, después esa ha sido una meta en su vida, a la que ha dedicado su carrera política, incluidos los veinte años que lleva como europarlamentario. Aseguró que se dejará al piel en su trabajo y sólo aspira a que cuando lo deje, quien le suceda diga: «Seguiré la senda que dejó Íñigo».

En el acto estuvieron presentes los ministros de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, e Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la vicepresidenta del Congreso de los Diputados, Celia Villalobos, Jorge Moragas, jefe de Gabinete del presidente del Gobierno, y Alfonso Sanz Portolés, Secretario General de la Casa del Rey.