El general Valeriano Weyler, a su llegada a La Habana, en febrero de 1896 - ABC

La memoria histórica del PSOE llega ahora hasta la Guerra de Cuba

Una proposición consensuada entre los socialistas y los ecosoberanistas de Baleares acusa falsamente al general Valeriano Weyler del «exterminio» de un tercio de la población cubana entre 1896 y 1897

Palma de MallorcaActualizado:

Una reciente proposición no de ley presentada por el PSIB-PSOE en el Parlamento balear, vinculada a la Guerra de Cuba, demuestra que el interés de los socialistas por la memoria histórica llega ahora incluso hasta el siglo XIX y se sitúa más allá de las fronteras de España. La proposición originaria de los socialistas isleños acabó incluyendo finalmente una enmienda presentada por sus socios de MÉS por Mallorca, en la que se acusaba falsamente al militar mallorquín Valeriano Weyler de haber ejercido una «represión» que «llevó al exterminio de un tercio de la población cubana».

Esa falacia ha sido denunciada ahora por el arqueólogo Francisco Javier Navarro Chueca. Weyler ocupó el cargo de capitán general de Cuba entre febrero de 1896 y octubre de 1897, cuando sus tropas combatieron a los insurgentes que querían la independencia de la isla. Entre los rebeldes estaba el general cubano Antonio Maceo, que moriría el 7 de diciembre de 1896 en el transcurso de una acción de guerra.

Weyler siempre sintió, desde el antagonismo, un gran respeto por Maceo como militar. Por eso regresó a España con dos antiguas propiedades de Maceo: su silla y el reloj de bolsillo que portaba en el momento de morir. Dicha silla se encuentra desde hace dos décadas en el Museo Histórico Militar de San Carlos, en Palma, si bien el pasado año el Gobierno central autorizó su próximo traslado temporal a Cuba por un periodo de dos años. La petición la hicieron en 2016 la Casa de Amistad Baleares-Cuba y el historiador Eusebio Leal, cronista de la ciudad de La Habana. Su solicitud fue presentada al Consorcio del Castillo de San Carlos, del que forman parte el Ministerio de Defensa, el Gobierno balear, el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Palma, titular de la silla.

Cabe recordar que en la presente legislatura gobierna en Baleares la socialista Francina Armengol, conjuntamente con MÉS por Mallorca. Además, Podemos y MÉS por Menorca les dan un apoyo parlamentario externo. Por lo que respecta al Consell de Mallorca y al Ayuntamiento de Palma, en ambas instituciones gobiernan tripartitos conformados por PSOE, MÉS y Podemos.

En ese contexto vio la luz la mencionada proposición no de ley del PSOE balear, que fue debatida en la Comisión de Asuntos Sociales y Derechos Humanos del 30 de noviembre del pasado año en el Parlamento regional, según recuerda Navarro Chueca a ABC. Inicialmente, en dicha propuesta solo se instaba al Ministerio de Defensa, al Ayuntamiento de Palma y al Ministerio de Cultura a que en un plazo de tres meses se hiciera efectivo el traslado provisional de la silla de Maceo a Cuba.

Sin embargo, los ecosoberanistas de MÉS por Mallorca consiguieron que el PSOE , Podemos, MÉS por Menorca y Proposta per les Illes aceptasen una enmienda en la que se vertían diversas falsedades contra Weyler. Solo el PP votó en contra de ese punto concreto.

«El Parlamento de las Islas Baleares considera el retorno temporal de la silla de Maceo a la isla de Cuba como un primer acto necesario de reparación ante la responsabilidad histórica de España y de las Islas Baleares en el colonialismo en las Antillas, tanto en cuanto a la participación en el tráfico transcontinental de esclavos como en la represión ejercida por el capitán general mallorquín Valeriano Weyler, que llevó al exterminio de un tercio de la población cubana», afirmaba la enmienda de MÉS por Mallorca finalmente aprobada.

Falta de rigor

La existencia de cifras poblacionales objetivas sirve para constatar la falsedad de esas afirmaciones. Según recuerda Navarro Chueca, citando la obra «Censo de la República de Cuba bajo la administración provisional de los Estados Unidos», en 1887 había en la isla 1.631.687 habitantes, mientras que en 1899 eran 1.572.797 personas. Nadie niega un leve retroceso poblacional tras años de duros enfrentamientos armados, pero los datos oficiales desmienten el contenido de la enmienda.

A ello habría que añadir que en aquella década hubo asimismo un importante éxodo de habitantes desde Cuba hacia España a causa de la propia guerra. Además, la proposición no de ley finalmente aprobada resulta también cuestionable a nivel argumentativo en relación a la figura de Weyler, como lo demuestra el hecho de que el general mallorquín ha sido valorado en su justa medida por prestigiosos historiadores españoles.

Por lo que respecta a las gestiones para la futura cesión temporal de la silla de Maceo a Cuba, parecen ir por buen camino, pero de momento la silla continúa aún en Mallorca.