Los médicos deberán decidir cuándo vuelven alimentar por sonda a De Juana

El preso etarra José Ignacio De Juana Chaos continúa en huelga de hambre tras haberse arrancado la sonda nasogástrica por la que los médicos del hospital Doce de Octubre le alimentaban a la fuerza y

EFE/MADRID
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El preso etarra José Ignacio De Juana Chaos continúa en huelga de hambre tras haberse arrancado la sonda nasogástrica por la que los médicos del hospital Doce de Octubre le alimentaban a la fuerza y sin que estos hayan aún decidido cuándo vuelven a ponérsela.

Según informaron a Efe Instituciones Penitenciarias, a última hora de la tarde De Juana no había recibido alimentación por ninguna vía desde que el pasado viernes se quitara con sus propias manos la sonda nasogástrica, ya que corresponde a los médicos decidir cuándo le vuelven a alimentar por esa vía.

Estas fuentes añadieron que el preso continúa, sin novedad, ingresado en la Unidad de Nutrición del Hospital Doce de Octubre, donde le fue colocada la sonda el pasado 12 de diciembre, en contra de su voluntad y con autorización de la Audiencia Nacional. Las citadas fuentes explicaron que, hasta el pasado viernes, los médicos mantenían a De Juana con la sonda puesta durante todo el día, ya que quitársela y luego ponérsela para alimentarle puede provocarle más daños en su organismo.

Sin embargo, sólo le inmovilizaban a la cama de pies y manos cuando procedían a su alimentación forzosa, ya que mantenerle inmovilizado todo el día puede acarrear otros efectos secundarios como llagas o alteraciones nerviosas. Esta circunstancia es la que permitió a De Juana desprenderse el pasado viernes de la sonda por sus propios medios, por lo que los médicos se plantean la posibilidad de que, en el caso de decidir volvérsela a poner, se le mantenga inmovilizado las 24 horas para evitar que se la quite.

No obstante, esta posibilidad sería difícil de adoptar porque, al tratarse de una persona consciente, si se pone violento ante la inmovilización ello podría provocarle alteraciones cardíacas que, dado su estado, podrían agravar su situación médica y poner en peligro su vida y eso, el riesgo para su vida, es precisamente lo que se pretende evitar al alimentarle a la fuerza.

De Juana inició su segunda huelga de hambre el 7 de noviembre después de que se conociera que la Audiencia Nacional le condenaba a doce años y medio por un delito de amenazas terroristas, pena que después rebajó el Tribunal Supremo a tres años de cárcel.

Ante su negativa a alimentarse y dado el deterioro de su estado, el 24 de noviembre se ordenó su traslado a la Unidad de Nutrición del Hospital 12 de Octubre, cuyos facultativos le colocaron el pasado 12 de diciembre una sonda nasogástrica para proceder a su alimentación por esa vía, en contra de su voluntad.