La mayoría censura al Gobierno por sus decretazos en periodo electoral

Un tercio de los votantes de la izquierda rechazan que el Consejo de Ministros apruebe leyes en precampaña

Madrid Actualizado: Guardar
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Hasta ahora, los decretos leyes se habían aprobado en periodo preelectoral en casos extraordinarios y por una necesidad urgente. Pero Pedro Sánchez vio en esta figura legal un filón para sacar adelante leyes sociales en plena precampaña, con publicidad incluida. La mayoría de los españoles censuran esta actitud del presidente socialista y rechazan la aprobación de este tipo de medidas cuando el Congreso de los Diputados ya está disuelto, según recoge el último barómetro de GAD3/ABC, realizado esta semana.

Cuando anunció su decisión de adelantar las elecciones generales y convocar a las urnas el 28 de abril, Sánchez confirmó sin ningún tipo de tapujos ni reparos que seguiría aprobando decretos leyes hasta el final. El Gobierno bautizó los consejos de ministros como «viernes sociales», para describir a las claras cuál era su propósito. Ante el abuso del «decretazo», el PP y Ciudadanos denunciaron el intento del presidente socialista de usar las instituciones del Estado para su propia campaña electoral. La reclamación ya está en la Junta Electoral Central, que deberá resolver la queja previsiblemente mañana, lunes.

Pero los electores han resuelto ya: la actitud del Gobierno de Sánchez no es admisible. Así opinan el 52,6 por ciento de los entrevistados en el barómetro, que rechazan la aprobación de este tipo de medidas en tiempo electoral como el actual. Frente a ellos, un 32,6 por ciento de españoles ven bien que el Ejecutivo siga utilizando los «viernes sociales» para aprobar más decretos leyes, cuya entrada en vigor es siempre anterior a su convalidación por el Congreso. En este caso, al estar disuelto el Parlamento, es la Diputación Permanente la que tiene que convocarse para debatir y votar el «decretazo» correspondiente.

32 decretos leyes

El último de esos decretos se aprobó el viernes en el Consejo de Ministros. Por un lado, el Gobierno renunció a derogar el núcleo duro de la reforma laboral de 2012, pero sí aprobó otro decreto ley sobre el registro de jornada y la reducción de 55 a 52 años la edad mínima para recibir el subsidio para desempleados de larga duración. Es el decreto ley número 32 aprobado a iniciativa del Gobierno de Sánchez, que solo aprobó un proyecto de ley propio desde que llegó al poder, como informó ABC. Es decir, el 97 por ciento de sus leyes han sido «decretazos».

El rechazo a esas prácticas es rotundo entre los votantes de centro derecha: siete de cada diez electores del PP y de Ciudadanos lo desaprueban. En el caso de los simpatizantes de Vox, la censura por el uso de decretos leyes en este periodo alcanza a nueve de cada diez. Los votantes de izquierda, en cambio, lo aplauden de forma mayoritaria, pero un tercio de los electores del PSOE y de Podemos se desmarcan y desaprueban esa posición.