AFP  Los bomberos se protegen del polvo que levanta un helicóptero en Casavieja (Ávila)

Más de 30 incendios continúan activos, alimentados por la intensa ola de calor

Las condiciones meteorológicas pueden empeorar la situación en las próximas horas. Protección Civil mantiene la alerta por calor en once Comunidades autónomas

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ABC

ÁVILA / ORENSE. Más de 30 focos de incendio permanecían ayer por la noche activos en España, siendo los de Castilla y León y Galicia los más preocupantes, según reconoció la propia ministra de Agricultura, Elena Espinosa, desplazada hasta el centro operativo de Casavieja (Ávila). Allí se libró durante todo el fin de semana una batalla sin cuartel contra las llamas, que ya han calcinado 700 hectáreas de superficie forestal, fundamentalmente pinar. La mayor parte de la docena de incendios que se declararon el sábado en esta comunidad fueron intencionados, según reconoció el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo. Las altísimas temperaturas que ha sufrido gran parte de la península Ibérica han alimentado estos siniestros, sobre todo en Orense, donde ayer permanecían nueve focos activos. Protección Civil mantiene la alerta por calor en 11 Comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Melilla y País Vasco.

Los cuatro fuegos principales en Castilla y León han calcinado ya 5.000 hectáreas. Además del citado de Casavieja, continúan activos los de Pombriego y Trabadelo (León). El de Pobladura de la Sierra, también en esta provincia, fue controlado anoche. En Pombriego -la zona más crítica- se trabajó en la consolidación de las zonas controladas, aunque el perímetro del incendio sumaba ya 30 kilómetros.

Ni Trabadelo ni Pereje se encontraban en situación de riesgo ya que, sobre todo las brigadas terrestres, se esforzaron con maquinaria pesada para hacer cortafuegos. El incendio en esta zona, que afecta a matorral y mata de roble, obligó a desviar el tráfico de la autovía del Noroeste, dirección La Coruña, desde la localidad de Villafranca del Bierzo hasta la de Trabadelo, por la antigua nacional VI, aunque ayer este problema estaba solventado.

La situación se mantuvo complicada en Casavieja, donde la ministra de Agricultura ofreció «más medios de la Administración para luchar contra el fuego». Al parecer, la Junta aceptó un hidroavión, que partió de la base de Talavera de la Reina (Toledo). Dos aviones y ocho helicópteros frenaron el frente del incendio, que enfilaba hacia Piedralaves. El centro de coordinación declaró por la mañana el nivel 1 de peligrosidad tras una madrugada en la que se estableció el nivel 2 por un cambio de dirección del viento.

El termómetro «revienta» en Orense

Los focos que afectan a Galicia se incrementaron a lo largo de la tarde y los servicios de extinción trabajaron en un total de 21 incendios en las cuatro provincias gallegas, de los cuales, al menos en nueve casos, las llamas no estaban controladas al cierre de esta edición. Los montes de Orense fueron los más castigados, y las elevadas temperaturas que se registran en la provincia, una de las más afectadas por la ola de calor, obligaron a los servicios contraincendios a extremar las precauciones para frenar la propagación de las llamas y evitar que se reprodujeran fuegos que ya estaban prácticamente extinguidos.

Nueve incendios permanecían anoche activos en esta provincia, de los cuales cuatro aún no estaban controlados. El peor de ellos se localiza en el municipio de Laza, una zona escarpada y de difícil acceso. Los equipos de extinción intentaron frenar su propagación en los márgenes del monte de Cerdedelo, donde se concentró una gran cantidad de medios aéreos y terrestres. Otro de los incendios de mayor envergadura, el que se declaró por la mañana en Gomariz, en el municipio de Leiro, ya fue controlado. Por el contrario, aún seguían activos los focos que afectan a Vilariño de Conso, Baltar y A Merca.

Entretanto, un incendio en la zona de O Portiño, a las afueras de La Coruña, que había quedado extinguido al mediodía, se reprodujo y los bomberos tuvieron que emplearse a fondo para evitar que las llamas afectaran a una zona de chabolas que hay en las inmediaciones, que fueron desalojadas por precaución. En La Coruña también se mantenían activos fuegos en Serantes (Ferrol), Campo Rapado (Boquixón) y Paradela (Toque). En Lugo, en Sarria (Ferreirós).

En Almería, en el término de Laujar de Andarax, se trabajó desde las tres de la tarde en la extinción de un fuego, y en Madrid, en el municipio serrano de Galapagar, los bomberos se enfrentaron a un incendio que quemó 22 hectáreas de encinar y monte bajo.