Más de 120 años para cruzar el Ebro

Pradilla y Boquiñeni, dos localidades vecinas pero separadas por el Ebro, siguen esperando que se ejecute el proyecto de 1883 para salvar el río con un puente. La Diputación de Zaragoza aprobó ayer, por fin, llevar a cabo las obras necesarias

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POR MANUEL TRILLO

ZARAGOZA. Las localidades zaragozanas de Pradilla de Ebro y Boquiñeni están prácticamente a tiro de piedra, pero las aguas del río Ebro han ejercido de barrera natural entre sus vecinos a lo largo de los siglos. Solventar este problema de comunicación ha sido una aspiración constante de ambas poblaciones.

Ya antes de 1880, un plan de carreteras provinciales preveía la unión de ambas márgenes a través de la conexión entre la población de Tauste, algo más al norte, con la estación de ferrocarril de Luceni, al sur, que quedaba en el recorrido de la línea Zaragoza-Pamplona. El desarrollo de la citada vía exigía el cruce del río Ebro entre Pradilla y Boquiñeni, por lo que en 1883 se proyectó un puente de barcas que, sin embargo, nunca llegó a construirse.

Considerable rodeo

La construcción de otro puente sobre el Ebro a la altura de Alagón, aguas abajo y en dirección a Zaragoza, en lo que hoy se denomina carretera A-126, dejó en el olvido la opción de unir Pradilla y Boquiñeni, de manera que, en la actualidad, la carretera provincial CP-3 permanece seccionada en dos tramos. En la margen izquierda, la carretera va de Tauste a Pradilla de Ebro y, en la margen derecha, el tramo existente une Boquiñeni con Luceni.

En medio del recorrido, queda el vacío de un río que ha obligado hasta ahora a realizar un considerable rodeo para recorrer apenas unas decenas de metros.

Solución final

La oportunidad para acabar con este histórico problema de comunicaciones entre las dos riberas se ha presentado con ocasión del proyecto para el abastecimiento de agua a Zaragoza y su entorno, ahora en marcha.

Dentro de las obras que acometen la Confederación Hidrográfica del Ebro, la Diputación General de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza se prevé la ejecución de un puente sobre el río precisamente entre Pradilla y Boquiñeni, en principio para el paso de la tubería principal, pero que también permitirá el tráfico rodado entre ambas márgenes.

La Diputación Provincial de Zaragoza quiere aprovechar esta circunstancia para acondicionar el trazado de la CP-3 desde Tauste a Luceni, dotándola de continuidad a través del nuevo puente construido, con variantes en Pradilla de Ebro y Boquiñeni, de manera que se proporcione por fin una alternativa al tráfico procedente del norte de la provincia, con destino a Zaragoza o a las poblaciones de la margen derecha.

El Pleno de la institución provincial zaragozana aprobó ayer inicialmente el proyecto de acondicionamiento de la carretera, con lo que se pone fin a más de 120 años de espera y se abre una nueva vía de comunicación entre las márgenes del Ebro.