135 migrantes subsaharianos rescatados por la salvamar Arcturus en el puerto de Tarifa este jueves - Nono Rico

Más de 40.000 subsaharianos esperan su momento

Las Fuerzas de Seguridad creen que se mantendrá la presión migratoria

MadridActualizado:

Más de 40.000 subsaharianos esperan en Marruecos su momento para o bien intentar asaltar las vallas de Ceuta y Melilla o para subir a una patera rumbo a las costas españolas, según fuentes policiales consultadas por ABC. Con este dato sobre la mesa, las mismas fuentes prevén que la presión migratoria se va a mantener en los próximos meses y consideran que la única forma de poder hacer frente a esta marea humana es con una mayor colaboración de Marruecos y del resto de países de tránsito de estos inmigrantes.

El masivo salto a la valla de Ceuta de ayer, unido a la oleada de pateras de las últimas semanas, coincide con un cambio de acento en el discurso del Gobierno en materia de inmigración. Primero fue el anuncio de que se iban a retirar las concertinas de las vallas; luego se autorizó por razones humanitarias la llegada a puertos españoles de barcos con refugiados rescatados por organizaciones humanitarias frente a las costas de Libia, y más tarde se lanzó la vuelta a la tarjeta sanitaria para los inmigrantes irregulares.

«No es cierto que ese nuevo discurso haya causado esta nueva oleada de inmigrantes, pero sí es verdad que las mafias de trata de seres humanos manipulan cualquier acontecimiento para convencer a los inmigrantes de que suban a una patera o intenten un salto masivo», explican las fuentes consultadas.

La disposición a colaborar del Gobierno de Marruecos es también clave para paliar esta avalancha. Una vez más un cambio de Ejecutivo en España coincide con una intensificación de la presión migratoria. «En realidad, el Gobierno de Rabat no tiene nada que ganar conteniendo la inmigración, ya que sabe que su país es de paso para los subsaharianos. El trabajo que hacen las Fuerzas de Seguridad marroquíes necesita que se asignen importantes medios materiales y humanos que podrían dedicar a otros asuntos. De modo que hay que convencerles con otros argumentos en forma de ayuda en distintos ámbitos».

Llama la atención en este sentido que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aún no haya visitado Rabat, a pesar de que era tradición que el primer viaje al exterior de un nuevo jefe del Ejecutivo fuese a Marruecos. Fuentes gubernamentales sostienen que si no se ha podido hacer esa visita ha sido por los problemas de agenda del Rey Mohamed VI. A cambio, sí han visitado a sus homólogos de ese país los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el de Exteriores, Josep Borrell, ambos el mismo día.

Esas reuniones, según se aseguró entonces, dieron unos magníficos resultados.