José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores en funciones
José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores en funciones - EFE

Margallo visita Irak en un momento clave de la ofensiva contra el Daesh

El ministro de Exteriores en funciones se desplazará a la base militar de Besmaya, a 40 kilómetros de la capital iraquí

BagdadActualizado:

El ministro de Exteriores español en funciones, José Manuel García-Margallo, ha aterrizado este lunes en Bagdad en un momento clave de la ofensiva del Gobierno iraquí contra Mosul, capital en Irak del autodenominado Estado Islámico, con la intención de ofrecer su apoyo al Gobierno de Al Abadi y para visitar a las tropas españolas presentes en el país árabe.

«El objetivo es dar una muestra física de apoyo al Gobierno y a su ofensiva», en la que participan tropas iraquíes, milicias chiíes y kurdos «peshmerga» apoyadas por fuerzas de la coalición internacional, en «un momento crítico» de «esfuerzo para sacar adelante el proceso de reconciliación» en el país, confirmaron a ABC fuentes diplomáticas. Durante su visita a la capital iraquí, García-Margallo se ha reunido con el viceministro de Asuntos Exteriores, Nizas Abdul-Hadi Al-Jairalá.

Tras su encuentro con Al-Jairalá, Margallo visitará la base de la coalición internacional en Besmaya, a unos 40 kilómetros al sureste de Bagdad, con la intención de dar «visibilidad» al trabajo de las tropas españolas desplazadas. La bandera española hondea en la base de adiestramiento desde principios de 2015, tras aprobarse en 2014 -con consenso parlamentario- la decisión de enviar cerca de 300 efectivos militares para impartir formación al Ejército iraquí, avasallado durante la primera ofensiva de Daesh.

En el marco de la colaboración para la estabilización del país, Exteriores y el Gobierno español en funciones han ofrecido el despliegue de unos 25 guardias civiles, que se encargarían del entrenamiento de las fuerzas policiales iraquíes. Una labor de la que por el momento se encargan los carabinieri italianos.

La visita de García-Margallo, que se prolongará hasta mañana, se produce apenas una semana después del lanzamiento de la ofensiva sobre Mosul, con la que el Gobierno de Haider Al Abadi pretende recuperarla de manos de los yihadistas de Daesh. España, así como la comunidad internacional, ha expresado su preocupación ante una posible «limpieza étnica» de la ciudad durante la operación militar, una homogeneización de la anteriormente muy diversa población civil en la segunda ciudad iraquí. «Hay que preservar la diversidad de Mosul», insisten fuentes diplomáticas, ante el temor de una venganza de milicias chiíes contra suníes de la ciudad.