Margallo conversa con Saénz de Santamaría - jaime garcía

España votará que Palestina sea Estado observador en la ONU por ser la «solución más adecuada»

El ministro cree que, con su voto, España ganará influencia en la región y pide a la ANP que no use el estatus para llevar a Israel a la Corte Penal Internacional

madrid Actualizado:

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo anunció hoy en el Congreso de los Diputados que España votará mañana, jueves, en la Asamblea General de Naciones Unidas, a favor de que Palestina sea reconocida como Estado observador no miembro. García-Margallo hizo esta afirmación en la sesión de control al Gobierno, en respuesta a una pregunta de la diputada del PSOE Elena Valenciano, que había pedido un «sí alto y claro» a la demanda palestina.

El titular de Exteriores subrayó que el apoyo a Palestina se hace por «coherencia con nuestra historia» y por considerar que es la solución «más adecuada para lograr una aproximación a la paz».

García-Margallo reconoció que España hubiera preferido que no se llegara a la votación, porque eso hubiera sido una muestra de que las negociaciones de paz avanzaban porque se había ofrecido a los palestinos una solución alternativa.

«España puede ejercer una influencia mayor sobre el proceso de paz»

De igual modo, indicó que se hubiera deseado un voto único de la Unión Europea y para ello ha trabajado el Gobierno español. Al no conseguirse ese objetivo, se ha optado por que cada país vote de manera independiente y España lo hará en sentido afirmativo, porque es «coherente» con la posición mantenida por el PP, también cuando estaba en la oposición, en apoyo de dos Estados y de que haya unos negociadores fuertes. Considera que la resolución reforzará al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, que dentro de Palestina es quien ha hecho una apuesta más seria por el diálogo y la negociación.

Posteriormente, en una rueda de prensa, el ministro discrepó de las afirmaciones hechas por la Embajada de Israel en Madrid, en el sentido de que los países que voten a favor de Palestina perderán capacidad de influencia en la región. «Creo que es más cierto –dijo- que España, al haber adoptado esta posición puede ejercer una influencia mayor sobre el proceso de paz».

En su repuesta parlamentaria, García-Margallo señaló también que España ha impulsado junto con otros países de la Unión Europea, que, al no haberse alcanzado el consenso, se haga pública una declaración que será dada a conocer tras el debate en la Asamblea General de la ONU por la Alta Representante de Política Exterior, Catherine Ashton, en la que se apueste por la solución de dos Estados, se invite a la ANP a ejercer «con contención» de la resolución, no judicializando el conflicto; y se inste a Israel a no intentar asfixiar financieramente a la ANP y a detener, de manera inmediata, la política de asentamientos.

España ha impulsado una delcaración de la UE en la Asamblea de la ONU

A preguntas de los periodistas, García-Margallo aclaró que en el texto de la resolución no hay ninguna referencia a que Palestina vaya a renunciar a llevar a Israel a la Corte Penal Internacional, algo a lo que le da derecho el estatus de «observador». «Queremos que en la declaración de la UE –insistió- se aconseje a la ANP a no hacer uso de ese derecho, porque si se judicializa el conflicto, las negociaciones de paz se verían alteradas».

El ministro dio a conocer el sentido del voto anunciado ya por bastantes de los países europeos, entre los que hay una mayoría partidaria del sí, bastantes abstenciones y unos cuantos favorables al no. Votarán a favor de que Palestina sea Estado observador en la ONU Dinamarca, Francia, Portugal, Austria, Luxemburgo, Irlanda, Chipre y quizás también Reino Unido, Finlandia y Grecia. Alemania, Países Bajos y República Checa podrían optar por el no, mientras que Rumanía, Eslovaquia, Letonia y se espera que también Croacia y Bulgaria se abstengan. El resto de países todavía no ha definido su postura. Antes de hacer pública su posición, España informó tanto al Gobierno de Israel como al de Estados Unidos.