Miembros del Estado Islámico
Miembros del Estado Islámico - ABC
Amenaza yihadista

Un manual de seguridad para «corregir» el caos de los combatientes extranjeros

Los líderes del Estado Islámico se quejan de que los jóvenes que se enrolan en sus filas procedentes de países occidentales no mantienen la disciplina y les comprometen

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El autodenominado Estado Islámico (Daesh) ha repartido entre sus seguidores un nuevo manual de seguridad, en un intento de poner fin a la «indisciplina» y el «comportamiento caótico» de muchos de los combatientes procedentes de países occidentales. «Cometen continuos fallos que nos comprometen, y no solo en el campo de batalla», se quejan los cabecillas de este grupo terrorista.

La afluencia de jóvenes europeos a Siria e Irak para hacer la yihad tiene también su lado negativo para los intereses del Estado Islámico. Antes de iniciar el viaje hacia las zonas en conflicto, los candidatos a combatientes ya son advertidos por sus reclutadores de que no deben hacer llamadas a sus familiares a través del teléfono móvil. «Ni antes de partir, ni durante el trayecto, y menos aún en el punto de llegada». Pero por lo general, según se desprende de la parte introductoria del manual, hacen caso omiso. Una vez en destino, no acaban de acostumbrarse a la férrea disciplina que se les impone, y se la saltan, poniendo en riesgo la seguridad del grupo.

Han experimentado un proceso de radicalización, mediante adoctrinamiento express, se hacen una idea romántica del frente de batalla, sueñan con heroicidades, pero, al llegar, comprueban que las consignas son «disciplina, disciplina, disciplina». «Es en ese momento, cuando queda al descubierto que, por mucho adoctrinamiento, por mucho delirio en sus mentes, hay falta absoluta de mentalidad y experiencia militar», comentan expertos antiterroristas a ABC. «Se saltan las normas, también las de seguridad».

«El hiyab, al final»

En el nuevo manual, reciben instrucciones sobre el comportamiento que deben tener durante el desplazamiento a Turquía. «Hacerse pasar por turistas que no conocen nada de Ankara o Estambul» para no entrar en contradicciones ante alguien que conozca ambas ciudades. «Nada de Hiyab (velo islámico) Eso para después, como la barba», señala en otro momento. Una vez en destino, no fiarse de nadie. «Zona sensible, el aeropuerto y su entorno. Está plagado de agentes extranjeros». «Recordar las instrucciones y no olvidar la contraseña, también la segunda y si es preciso la tercera» para saber que el contacto es el verdadero y no se ha caído en la trampa. «Hasta no llegar al destino final, usar teléfonos públicos, como mucho, una vez al día». «Ojo en la frontera, fiaros solo del colaborador. Está llena de falsos voluntarios que se ofrecen a facilitar el paso. Son espías del Ejército Turco que juegan a dos bandas».

El manual viene a ser una reedición, ampliada, de otro difundido el pasado marzo, denominado «Hijrah» –la sagrada emigración-, que dio a conocer el periódico «Daily Mail». Un manual dirigido especialmente a los jóvenes y cuyo título completo era «Hijrah hacia el Estado Islámico: qué empacar, a quién contactar y a dónde ir».

Aquel manual, como éste reeditado, incluía recomendaciones para hacer el equipaje: Protector solar, rodilleras y coderas, calzoncillos largos en los casos de los varones, binoculares, equipo de escalada e incluso un tenedor y una cuchara.