«Manos a la obra»

Aunque ayer aún no trabajaban máquinas, con el descubrimiento de un monolito que simboliza el comienzo de las obras y la presentación de la mascota, todavía sin nombre, arranca la cuenta atrás hasta que en junio de 2008 se abran las puertas de la Expo 2008 de Zaragoza

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TEXTO: MANUEL TRILLO FOTO: FABIÁN SIMÓN

ZARAGOZA. Si hasta ayer la Expo de Zaragoza era un proyecto sobre el papel y en coloristas imágenes virtuales, ahora llega el momento de convertirlo en realidad. «Tenemos aún dos años y medio, pero el tiempo, literalmente, vuela. Así que, manos a la obra», animó la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, durante la firma del convenio entre las instituciones responsable de la exposición internacional que deberá abrir sus puertas el 14 de junio de 2008.

No hubo primera piedra ni se pudo ver trabajar máquinas de momento en el Meandro de Ranillas -donde se ubicará el futuro recinto expositivo- y lo que se anunció como inicio de las obras se redujo al descubrimiento de un monolito que en el futuro quedará instalado en uno de los espacios públicos de la Expo.

En todo caso, la mañana quedó revestida del boato de los grandes eventos históricos. De hecho, el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, se permitió comparar la muestra con la fundación de la ciudad por César Augusto, su reconquista por Alfonso I y los Sitios que sufrió en 1808.

Presidentes de PAR y PP, ausentes

Varios centenares de invitados abarrotaban la carpa instalada a la entrada del Meandro, zarandeada durante los discursos por un cierzo huracanado de hasta 83 kilómetros por hora que parecía querer hacer presente el rasgo meteorológico más autóctono del valle del Ebro. Entre los asistentes, a los que se hizo esperar media hora más de lo previsto por Expoagua 2008, había muchos representantes de distintos partidos, pero también del mundo de la empresa -la iniciativa privada es clave en la financiación-. Entre todos, dos ausencias llamativas, las del vicepresidente de Aragón y presidente del PAR, José Ángel Biel, y el presidente del PP aragonés, Gustavo Alcalde.

En el transcurso del acto también se presentó la mascota, ideada por el joven diseñador catalán Sergi López y cuya silueta evoca a una gota de agua sobre la que se habrían colocado dos ojos saltones, una alusión al lema de la muestra, «Agua y desarrollo sostenible».

Tras su nacimiento, falta que se le bautice, ya que aún carece de nombre. Lo recibirá tras un concurso popular, en el que la propia vicepresidenta se mostró dispuesta a participar con alguna idea. Según Sergi López, se trata de una figura femenina que pretende «fertilizar todo aquello que toca, dar más que recibir».

Cambiando radicalmente el tono empleado el día anterior en un mitin del PSOE en el pabellón municipal, tanto el alcalde de la ciudad como el jefe del Ejecutivo aragonés y la vicepresidenta del Gobierno central apelaron ayer a conservar la unidad con la que el proyecto fue tomando cuerpo desde su gestación y que llevó a imponerse en París a las candidaturas de la italiana Trieste y la griega Tesalónica el 16 de diciembre de 2004.

Juan Alberto Belloch destacó con igual énfasis el apoyo del actual presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, o de Fernández de la Vega, que el prestado en su día por la ex alcaldesa popular Luisa Fernanda Rudi o los miembros del anterior gobierno Mariano Rajoy y Javier Arenas. En la misma línea, Marcelino Iglesias puso de manifiesto la necesidad de mantener la unidad, a pesar de que en medio habrá elecciones, para lograr «el salto de la nueva Zaragoza del siglo XXI».

Más de 400 millones de euros

Fernández de la Vega, que ha actuado como principal valedora del proyecto en el actual Gobierno socialista, puso el acento en garantizar el apoyo estatal a la iniciativa -plasmado en el convenio firmado ayer-, la coordinación entre las instituciones implicadas y el cumplimiento de los plazos previstos para llegar a tiempo a la cita de 2008. «Vamos a demostrar que somos un país serio, trabajador, riguroso, capaz y moderno», enfatizó.

El convenio firmado ayer entre el Gobierno -que aporta el 70 por ciento de la financiación-, la Comunidad y el Ayuntamiento prevé inversiones por más de 70 millones de euros, que afectan a obras de gran importancia para los accesos a la ciudad, el transporte urbano y la recuperación de las riberas fluviales, así como para los pabellones y demás servicios.

Junto a ello, se debe emprender una labor de promoción en la que el recién nombrado comisario, Emilio Fernández-Castaño, tendrá un papel clave.