Manjón exige explicaciones a la AVT al haber recibido amenazas e insultos

La presidenta de Afectados por el 11-M eclipsa el encuentro con el Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas con insinuaciones hacia la asociación que preside Alcaraz

ABC/
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MADRID. El conflicto entre colectivos de víctimas del terrorismo continúa abierto. Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, denunció ayer que miembros de su organización están recibiendo insultos y amenazas de muerte, y pidió explicaciones a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) por continuar realizando declaraciones en contra de su grupo. Manjón hizo esta denuncia después de reunirse, junto con la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, con el Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba.

Aseguró que miembros de su asociación han recibido durante el último mes el mismo mensaje anónimo: «España cristiana y no musulmana, vete de España si no quieres oír campanas», en alusión a las quejas del colectivo que preside por la decisión de hacer repicar las campanas de todas las iglesias de Madrid en el aniversario del 11-M. Este texto, según dijo, ha llegado a teléfonos móviles y fijos, a contestadores y por correo electrónico.

Pilar Manjón añadió que a ella misma le han insultado por la calle y que esos mismos insultos se han podido escuchar por la radio. «Tendréis que preguntarle a la AVT por qué después del 10 de febrero se siguen produciendo determinadas declaraciones, pero no a las asociaciones que no hacemos nunca comentarios en contra de ninguna víctima. Se lo tendréis que preguntar a quien haga declaraciones en contra de alguna víctima, porque hay víctimas que están siendo insultadas y amenazadas de muerte permanentemente», aseguró al ser preguntada por las diferencias existentes entre las distintas asociaciones.

No quiso aportar detalles sobre los afectados por los mensajes y amenazas, aunque sí puntualizó que eran miembros de su organización y también otras víctimas que no forman parte de ella y que también han denunciado los hechos. Este extremo sería rectificado horas después por una portavoz de la asociación que preside Manjón, que tuvo que matizar a Efe que las declaraciones de la presidenta habían sido malinterpretadas y que sólo su asociación -y no la de Ayuda a las Víctimas del 11-M, que preside Ángeles Domínguez- ha denunciado en el Juzgado esos insultos y amenazas.

Peticiones de alta «plurales»

Además, Manjón reclamó a la AVT que borre su nombre de sus listados, porque nunca ha formado parte de la asociación que preside Francisco José Alcaraz y no quiere recibir cartas en las que se dirigen a ella como «estimada socia».

Por otra parte, indicó que su asociación está recibiendo peticiones de alta de víctimas de otros atentados terroristas de grupos como la Yihad Islámica y el GRAPO (Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre). Su asociación, incidió, es un colectivo «plural» en el que sólo se pregunta a quien entra «en qué tren» estaba el 11 de marzo o cómo se siente.

Lo cierto es que la brecha abierta entre las asociaciones, y sobre todo las acusaciones de Pilar Manjón eclipsaron por completo la solicitud de «colaboración» entre todas las organizaciones de víctimas que aprovechó para reivindicar la presidenta de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, Ángeles Domínguez. Ésta lamentó que en el encuentro con el Alto Comisionado no estuviera presente la AVT, quien, recordó, tiene también «muchos asociados», víctimas o afectados por la matanza de Madrid.

La apretada agenda de Zapatero

Domínguez solicitó el mismo tratamiento para todas las organizaciones de víctimas y denunció que la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo fue recibida por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, poco después de solicitarlo, mientras que, «por motivos de agenda», todavía no ha recibido a la suya.

También pidió un trato igualitario en la representación de las asociaciones en la Comisión de Seguimiento de las ayudas a víctimas de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), órgano en el que la asociación que preside Manjón cuenta con dos representantes, mientras que la que lidera Domínguez y la AVT sólo tienen, respectivamente, un titular. «Si somos uno, somos uno para todo», dijo. A este respecto, Pilar Manjón respondió que la representación en la comisión la establece la Administración y que, seguramente, lo habrá hecho conforme a los listados de asociados facilitados al Ministerio del Interior.

Tras destacar que las asociaciones de víctimas no deben estar «politizadas» y hacer una valoración positiva de la reunión conjunta y de la figura del Alto Comisionado a la espera de «los hechos», indicó que su asociación espera que la AVT se sume a las tres reuniones de todas las organizaciones de este colectivo previstas para abril, junio y finales del verano.

Por su parte, el Alto Comisionado explicó que la reunión, que consideró «muy grata y muy normal», respondía al compromiso que le trasladó Pilar Manjón para reunir a la asociación que preside Domínguez. Peces-Barba, quien explicó que «no se ha llamado» a la AVT porque este colectivo «dio por rotas las relaciones» con su institución. Dijo que ha conseguido la aprobación de varias propuestas realizadas por organizaciones de víctimas y afectados y destacó, entre los proyectos ya en curso, la futura creación de un centro cívico para las víctimas, de dos centros de atención psicológica permanente y la modificación de la Ley de Solidaridad.