El presidente de SCC, en un reciente acto en Barcelona
El presidente de SCC, en un reciente acto en Barcelona - Inés Bauecells

Malestar alrededor de Societat Civil por su giro catalanista

Su presidente pide que el Estado sea «generoso» con los presos del «procés»

BarcelonaActualizado:

«Los grupos de whatsapp están que arden contra Bosch». Societat Civil Catalana (SCC) tiene previsto aprobar un nuevo plan estratégico el próximo 29 de marzo que dará un giro a la entidad constitucionalista para situarla en el vagón de las asociaciones catalanistas. Una decisión que no está gustando a todos los socios, los colaboradores y los seguidores de una entidad que lideró el frente contra el secesionismo en 2017.

Con este enfoque, desde hace unas semanas, su presidente, Josep Ramon Bosch, viene desmarcándose de la línea que hasta ahora había seguido la entidad y que, en los últimos meses, compartía básicamente con lo defendido por el PP y Ciudadanos respecto a sus posiciones en relación al independentismo que lideraron Artur Mas y Carles Puigdemont, antes, y, ahora, Quim Torra.

Uno de los fundadores de SCC, que prefiere que no se publique su nombre, asegura que «las bajas de colaboradores y de los que ayudan económicamente se están notando». El motivo es que la nueva posición catalanista de SCC, que Bosch expone en sus entrevistas (en contra de aplicar el 155, a favor de la inmersión lingüística, a favor de que el Estado sea «generoso» con los procesados por el procés...), no se ajustan con el motivo fundacional de la entidad ni con la línea defendida por la asociación hasta la fecha.

De momento, esta deriva ha supuesto ya la salida de dos socios de SCC (la entidad tiene unos 120 aproximadamente y una red de miles de colaboradores): Susana Beltrán, ahora diputada autonómica de Cs, y Ana Losada, presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe. También ha renunciado a participar en un próximo acto de la asociación Félix Ovejero, un referente intelectual en el constitucionalismo catalán, y se han mostrado en contra de las palabras de Bosch exdirigentes de SCC como José Domingo y Rafael Arenas.

En respuesta a los críticos, el propio Bosch, en un apunte en su cuenta de Twitter se defendió: «Curiosos “patriotas” en España, que me insultan y escupen desde sus sofás. Estuve en primera línea contra el separatismo y estaré en primera línea por la convivencia». Bosch, que ocupó la presidencia de SCC desde su fundación, recuperó el cargó en enero cerrando la crisis abierta durante la etapa de José Rosiñol.