La Junta de Andalucía aumenta en 25 sus altos cargos a pesar de la crisis económica

J. MORILLOSEVILLA. La situación de crisis económica no ha sido un impedimento para que la Junta de Andalucía incremente el número de consejerías, con la nueva de Vivienda y Ordenación del Territorio

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J. MORILLO

SEVILLA. La situación de crisis económica no ha sido un impedimento para que la Junta de Andalucía incremente el número de consejerías, con la nueva de Vivienda y Ordenación del Territorio, y, en consecuencia, aumente en 25 la cifra de altos cargos de la administración autonómica. Así, según datos del PP, el número de altos cargos ha crecido desde los 318 que había en la pasada legislatura, a los 343 de esta, lo que supone un aumento de casi el 8%. La cifra incluye a consejeros, viceconsejeros, secretarios generales, secretarios generales técnicos, directores generales y delegados provinciales de las 15 consejerías, así como altos responsables de organismos adscritos, como el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) o el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y empresas públicas de la Junta.

La responsable, en mayor medida, de este crecimiento ha sido la recién creada Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, que preside Juan Espadas, a pesar de haber «heredado» cuatro direcciones generales y una secretaría general de la de Obras Públicas y Transportes. Este departamento es directamente responsable de quince nuevos altos responsables.

Otras consejerías que aumentan en dos sus altos cargos son Economía y Hacienda, que pasa de 16 a 18, entre otras razones por la incorporación de Extenda, anteriormente en Turismo; Empleo, que pasa de 11 a 13, a pesar de perder políticas activas de empleo en favor de Innovación; y Educación, que pasa de 10 a 12, tras haber asumido las competencias que tenía Igualdad en guarderías.

Además, aumentan en uno la cifra de altos cargos en Presidencia, tras serle transferidas desde Justicia las correspondientes a la «memoria histórica»; Agricultura y Pesca, a la que vuelve el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica; e Igualdad y Bienestar Social, que aunque pierde sus competencias sobre las guarderías, gana una dirección general para luchar contra la violencia de género.

Mantienen el mismo número de altos cargos Gobernación, Salud, Innovación, Ciencia y Empresa; Medio Ambiente y Justicia, esta última a pesar de haber perdido competencias sobre memoria histórica.

Turismo y Cultura rebajan en uno cada una sus altos cargos, mientras que Obras Públicas y Transportes llega a perder hasta cinco en favor de la nueva Consejería de Vivienda.

De esta forma, el actual organigrama de la Junta, según datos del PP, lo configuran 343 altos responsables, una cifra que se ha incrementado respecto a la legislatura anterior y que, en opinión del secretario general del PP-A, Antonio Sanz, «es absolutamente contraproducente e ilógica en un momento de crisis, en el que la administración debería ser la primera en dar ejemplo».

Este aumento de altos responsables se traduce, según Sanz, en «más ineficacia y más politización de la administración, en más despilfarro y burocracia», por lo que lamentó que «no se haya adelgazado más» esta última, ya que su crecimiento hace que se genere «un mayor gasto público», lo que se trasladará a los ciudadanos en forma de «más impuestos».

«Esta decisión está fuera de toda lógica y del sentido común, se debería haber hecho todo lo contrario», asegura Sanz, quien recordó la propuesta que realizó el líder del PP-A, Javier Arenas, para reducir el número de consejerías y delegados provinciales de la Junta. En ese sentido, el PP aboga por reducir a once las actuales quince consejerías. Además, los populares reducirían los delegados a siete para cada provincia, acumulando competencias de dos consejerías en cada territorio, frente a los actuales quince altos responsables.