Iniesta marcó el gol que hizo a España campeona del mundo
Iniesta marcó el gol que hizo a España campeona del mundo - EPA

El acusado de vender entradas falsas para el Mundial dice que le estafó una empresa avalada por la FIFA

«No llegaron las entradas y nos quedamos desamparados sin información», relata uno de los afectados que viajó Sudáfrica

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Antonio, Ignacio y Ernesto se quedaron sin ver el histórico gol de Iniesta en el Mundial de Súdáfrica de 2010, con el que España se convirtió en campeona del mundo por primera vez, a pesar de haber pagado 2.500 euros por el largo viaje y la entrada. Ninguno de ellos, ni otras 200 personas, pudo acceder al estadio Soccer City de Johanesburgo: no había entradas o eran falsas. Les habían timado.

El acusado de vender aquellos paquetes con las entradas falsas, Pablo Casanova, ha defendido este miércoles en la Audiencia Nacional que él fue el primer estafado por la empresa con la que contrató las supuestas entradas para la final del Mundial. Una compañía que parecía «solvente» a ojos de su banco y que se la recomendó la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).

«Yo no les ví nada raro a las entradas al tacto. No vi que ponía McDonalds», ha asegurado Casanova, quien tuvo que salir corriendo cuando, poco antes de empezar el encuentro, los afectados le encontraron en las inmediaciones del estadio. Todos esperaron durante horas a la espera de las entradas en los autobuses de un aparcamiento, «desamparados» según han relatado, hasta que no aguantaron más y se acercaron a los alrededores del estadio.

Administrador de la agencia de viajes visible en el mercado con el nombre de Kangaroo Viajes, el acusado vendió los paquetes que incluían los billetes falsos por 2.495 euros. Para llevar a cabo el viaje, simuló dos transferencias de 438.500 y 136.900 euros desde el Banco Pastor a favor de la compañía Worldwide Charters Internacional, quien consiguió un avión para el viaje a Sudáfrica. El acusado, para quien la Fiscalía pide ocho años y medio de prisión, también ha expresado que su preocupación es devolver el dinero y que ha ya garantizado la devolución a unas 14o personas.

Fue Pullmantur quien puso el avión a disposición de la empresa, que justíficó que pagaría lo que debía con el pantallazo de la transferencia que le envió Casanova, que lo falsificó. Modificó la pantalla de la página web a través de la que debía hacer el pago y cambió «Emitir transferencia internacional» por «Transferencia Internacional confirmada» y cambió el rango de fecha al 12 de julio, un día después de que España venciera a Alemania por uno a cero. Ante el tribunal, el acusado ha negado que esos pantallazos fueran suyos.

«Pablo Casanova nunca tuvo a su disposición el dinero para alquilar el avión y en esa cuenta corriente tenía un saldo medio de 1.000 euros», explica en el escrito de acusación la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que pide 8 años y medio de cárcel para el estafador. El Ministerio Público considera que los hechos constituyen un delito continuado de estafa y otro continuado de falsificación en documento mercantil. Algunos afectados consiguieron entrar al estadio, una vez comenzado el partido, con entradas de otros orígenes o colándose.

La Fiscalía también reclama que Casanova indemnice a los 67 afectados con como mínimo los 2.495 euros que costó el paquete (algunos pagaron más de uno y otros también reclaman daños morales por no poder ver el encuentro) y una multa de diez euros al día durante 16 meses para el acusado, quien ya fue condenado a un año de prisión por un delito de apropiación indebida en 2005.

Varios afectados han declarado como testigos visiblemente enojados. Han relatado la desesperación que sufrieron a la espera de las entradas y la frustración ante la imposibilidad de haber entrado al estadio. «No llegaron las entradas y nos quedamos desamparados sin información», ha narrado uno de los estafados, que corriendo hacia el acusado cuando le vieron cerca del estadio, obligándole a refugiarse tras los agentes de antidisturbios de Sudáfrica. «¿Con qué alegría vería usted un partido sin su hermano y amigos?», se ha preguntado en voz alta Jaime, quien pudo acceder en el minuto 70.