El juez Del Olmo afirma que Pepe Rey establece una correspondencia policial mediática

Madrid, Agencias
Actualizado:

El director de la revista "Ardi Beltza", Pepe Rei, trata de establecer en sus artículos sobre periodistas "correspondencias con las autoridades del Estado", para señalar que no sólo las Fuerzas de Seguridad combaten el terrorismo, sino que "se establece una dinámica de actuación policial-mediática".

    Así lo asegura el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo en

el auto en el que ayer decretó la prisión incondicional para Rei por

los presuntos delitos de colaboración con ETA y amenazas terroristas

después de tomarle declaración por espacio de cuatro horas y

visionar el vídeo "Periodistas, el negocio de mentir" que se

distribuyó el pasado mes de noviembre junto con la citada revista.

    Del Olmo destaca que determinados artículos de la revista "han

fijado su atención en el colectivo de los periodistas, y no de

manera crítica, por dura que pueda ser la censura, sino tratando de

establecer correspondencias con las autoridades del Estado", señala

el auto.

    El objetivo de estos artículos, según el magistrado, es "señalar

que en el 'conflicto vasco', en expresión pronunciada por el

imputado, no sólo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad actúan contra

la actuación terrorista, sino que en dicho 'conflicto' se establece

una dinámica de actuación policial-mediática".

    Esto, concluye el juez, "llevaría a asociar la respuesta que la

estrategia terrorista realiza sobre las Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad al colectivo periodístico, que formaría parte de la

referida dinámica policial-periodística señalada por la revista y

vídeo del que es director el imputado".

    Del Olmo afirma que la estrategia terrorista "no encuentra su

objeto en la mera comisión de acciones delictivas concretas, por

graves que éstas resulten, sino en la repercusión que las mismas

provocan en el entramado social", para lo que requiere "una

transmisión eficaz de la acción delictiva" a través de los medios de

comunicación.

    Sin embargo, y dado que esa "irradiación mediática" no está

sometida a su control, "porque no puede acceder (y controlar)

libremente a dichos medios", ETA necesita "una vía propia de

transmisión del ideario al que responde, unos medios que, amparados

en las libertades constitucionales democráticas (...) estén al

servicio de la comunicación interna del entramado terrorista".

    Esos medios sirven también para "la obtención de información

utilizable para la operativa delictiva terrorista violenta" y para

la creación "de un clima de temor general en las personas que

aparezcan en dichos medios reflejados (...), por cuanto su aparición

o mención en dichos medios implica la fijación de la atención de los

elementos terroristas sobre ellos".

    Por todo ello, Del Olmo concluye que "quien de modo consciente,

aunque no pertenezca a la organización terrorista, contribuye a la

consecución de dichos objetivos, y no de modo ocasional o

esporádico, sino continuo (...), está realizando presuntamente una

actuación delictiva encuadrable en lo que cabría entender como

colaboración con organización terrorista".

    El juez señala, por último, que "la localización en poder de

presuntos miembros de ETA (...) de ejemplares de la citada revista

(cuando ésta es por suscripción, es decir, no de acceso en cualquier

punto de distribución), corrobora una cierta sintonía en el ideario,

y refuerza el 'interés' de los miembros de la citada organización de

tener a su disposición este tipo de publicación".