El exconsejero madrileño Francisco Granados, a su salida de la cárcel de Estremera - EFE

El juez deja en libertad a Granados al considerar cubierta la fianza de 400.000 euros

El supuesto cabecilla de la Púnica tiene prohibido abandonar España y debe comparecer en el juzgado cada quince días

Actualizado:

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha considerado suficiente la fianza aportada por Francisco Granados, considerado el cerebro intelectual de la trama Púnica, y ha dictado un auto acordando su puesta en libertad. Granados, antiguo secretario general del PP de Madrid, presentó varios avales que exceden del doble de la fianza impuesta por el magistrado para proceder a su excarcelación, fijada en 400.000 euros.

En prisión provisional desde octubre de 2014, Granados ha abandonado a las 15.36 la cárcel de Estremera, en Madrid, precisamente un centro penitenciario que él mismo inauguró en 2008 siendo consejero de la Comunidad de Madrid. Sus primeras palabras han sido para pedir perdón a los periodistas por la tardanza en abandonar el centro penitenciario.

Esta mañana su madre, su hermano y su cuñado oficializaron ante el juez la constitución de una fianza hipotecaria sobre varios inmuebles para garantizar el pago de los 400.000 euros: una casa de propiedad materna, tasada por los técnicos del tribunal en 523.898 euros; y una parcela de su hermana, valorada en 304.264 euros. La comparecencia, en la que estuvo presente su abogado, ha durado horas.

La representación procesal de Granados, que de momento tiene todos sus bienes bloqueados, había solicitado al tribunal en diversas ocasiones su excarcelación, si bien el magistrado la había denegado hasta ahora al considerar que persistía el riesgo de fuga y de destrucción y desaparición de pruebas.

Tras su puesta en libertad, el exconsejero deberá comparecer ante el juzgado entre los días 1 y 15 de cada mes, facilitar su número de teléfono y correo electrónico para ser localizado de forma permanente y fijar un domicilio en España. Además, tiene prohibido salir del territorio nacional sin la previa autorización judicial. Estas medidas cautelares, menos gravosas que la prisión preventiva, buscan que no entorpezca la causa.

A Granados se le atribuyen los delitos de cohecho, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, fraude, malversación de caudales públicos y prevaricación. El primer juicio al que se enfrentará está señalado para el próximo 14 de noviembre, y juzgará los presuntos chivatazos que dos guardias civiles le habrían dado, informándole de que estaba siendo investigado. El magistrado valoró que el supuesto cabecilla de la Púnica quede libre para poder preparar esta primera vista oral.

«Estamos muy satisfechos, muy contentos de este momento que llevamos esperando tantísimo tiempo», ha declarado la abogada de Francisco Granados, Virginia Santana, tras conocerse la decisión del juez este miércoles, a la salida de la Audiencia Nacional. «Se ha constituido la hipoteca esta mañana ante el secretario judicial y a continuación ya se han llevado a cabo todos los trámites para proceder a su libertad, que es inminente», ha añadido.

«Me parece absolutamente injusto e inadecuado el tiempo que ha estado en prisión», ha declarado su abogado, Carlos García de Ceca, quien ha asegurado que Granados no inculpará a nadie durante sus declaraciones como acusado. «Si por colaborar entiende tirar de la manta, eso no, porque él no quiere buscar a través de sus declaraciones una reducción de pena». Según su letrado, Granados no pretende la aplicación de «atenuantes que le pueden haber ofrecido a algún otro imputado y que ha hecho uso de ellas para imputar a los demás sin sustento alguno, creándoles grandes problemas», ha señalado, en alusión a Marjaliza.

De igual modo, el letrado ha manifestado que el exconsejero madrileño «es un individuo con una estructura moral muy distinta de la del resto de humanos. Es un personaje que ha podido aguantar los dos años y medios que ha estado en prisión con unas condiciones bastante buenas para cómo sale hoy de prisión». «Yo diría que con una fortaleza encomiable», ha rematado su abogada.