El cadáver de la víctima es trasladado al Anatómico Forense.EFE

Un joven con antecedentes psiquiátricos mata a puñaladas a su madre delante de su hermana

V.GAGO
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CANARIAS. María Dolores Montero, de 50 años, murió ayer tras recibir varias puñaladas de su hijo, de 27, durante una discusión en la casa familiar de Arrecife. El crimen fue presenciado por otra hija de la víctima, que se recupera del shock y aún no ha podido declarar ante la Policía sobre lo que vio. El agresor tiene antecedentes de internamiento por trastornos mentales, aseguraron vecinos de Parque Salinas, el barrio donde se se encuentra ubicado el domicilio en el que se produjo el parricidio.

Cerca de las cinco de la madrugada, vecinos del edificio, en la calle Tanausú, avisaron a la Policía de que una mujer gritaba y pedía auxilio en el 2º G. Se oían golpes y las voces de una fuerte discusión traspasaban paredes. Cuando los funcionarios llegaron, el joven ya había apuñalado a su madre. Fueron «al menos quince puñaladas, con un cuchillo de cocina», explciaron a ABC fuentes policiales. La hermana del chico estaba agazapada en el salón de la casa, desde donde había presenciado los hechos.

Uno de los agentes desenfundó su arma y conminó al joven a tumbarse en el suelo y poner las manos de forma que pudiera esposarle, contaron las mismas fuentes. La víctima estaba inerte, tendida sobre un charco de sangre. Avisada por la propia dotación policial, poco después llegaría la asistencia médica de Cruz Roja, aunque nada se pudo hacer por María Dolores, que ya había fallecido, según certificaron. La hermana del agresor estalló en un ataque de histeria y está sometida a «un fuerte estrés postraumático».

En el barrio de Parque Salinas se aportaron ayer testimonios sobre el estado mental del agresor. «Ha estado internado en un centro psiquiátrico y tenía que llevar un tratamiento», aseguró un vecino. Sobre las circunstancias concretas que desencadenaron la discusión, nada se sabe, por ahora.