REUTERS  El etarra Garikoitz García es conducido en un coche policial al tribunal de Lisboa
REUTERS El etarra Garikoitz García es conducido en un coche policial al tribunal de Lisboa

Interior cree que ETA intenta instalar un taller de bombas en Portugal

C. M. / J. P.MADRID. El abundante material encontrado por la Guardia Civil en la furgoneta interceptada el pasado sábado en Zamora hace sospechar a Interior que ETA trataba de instalar en Portugal un

C. M. / J. P. | MADRID
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El abundante material encontrado por la Guardia Civil en la furgoneta interceptada el pasado sábado en Zamora hace sospechar a Interior que ETA trataba de instalar en Portugal un «taller electrónico» destinado a la fabricación de todo tipo de artefactos, desde coches bomba hasta bombas lapa. Todo ello de cara a lanzar, como objetivo más inmediato, una ofensiva coincidiendo con la presidencia española de la UE.

Del inventario llaman la atención, por ejemplo, los 50 relojes electrónicos hallados, con los que se pueden confeccionar otros tantos temporizadores para el mismo número de bombas. A ello hay que sumar otros 25 temporizadores ya preparados. También tenían treinta sensores antimovimiento y 10 ampollas de nitrato de plata, que permiten construir otras tantas bombas lapa o sistemas trampa para cazar a los desactivadores.

Prueba también de que la banda planeaba fabricar artefactos a granel en su frustrado «santuario» la constituyen los 200 conectores de nueve voltios que transportaba en la furgoneta, o los 200 circuitos eléctricos. Se han incautado también 200 placas de matrículas vírgenes de España, Francia y Portugal, así como dos troqueladoras, que los etarras querían destinar a vehículos utilizados para sus desplazamientos pero también para coches bomba. Esta última hipótesis está avalada por el hecho de haberse encontrado además tres bombonas de gas a presión con una capacidad de 84 litros cada una. De las tres, una había sido ya seccionada por lo que estaba lista para ser cargada de explosivos en un vehículo convirtido en coche bomba. Los etarras intentan el «efecto cañón», esto es, que toda la fuerza del explosivo vaya dirigida al objetivo, provocando el mayor daño posible. Los dos etarras portaban diez kilos de pentrita, que se mezcla con cantidades elevadas de otro explosivo para aumentar el efecto destructor.

Las investigaciones apuntan a que la banda dispone ya de una infraestructura en Portugal -vivienda, garaje, local...- en el que iban a almacenar y manipular todo el material que transportaban. En este sentido, no descartan que en anteriores desplazamientos los terroristas hubieran, primero, buscado un lugar idóneo para su «base logística» y, después, transportado una importante cantidad de material explosivo. Garikoitz García llevaba en la furgoneta 800 de euros, pero Iratxe Yáñez portaba unos diez mil, el equivalente al presupuesto de un mes de todo el «aparato logístico». Este dato también refuerza la hipótesis de que la banda preparaba cierto asentamiento logístico en Portugal.

Alquilada el 7 de enero

La Guardia Civil busca a Luis María Zengotitabengoa, ya que en la furgoneta había documentación a su nombre. Los agentes registraron su casa de Elorrio. Sin embargo, el vehículo fue alquilado por otro individuo, al que también se investiga, el pasado 7 de enero, dos días antes de ser interceptado.

Garikoitz García e Iratxe Yáñez fueron interrogados ayer en el Tribunal Central de Instrucción Criminal, en Lisboa, informa Belén Rodrigo. Podrían ser acusados de de desobediencia a las autoridades lusas, robo de vehículo y posesión de armas, informa Belén Rodrigo. Su abogado, José Galamba. El juez Grande-Marlaska pidió ayer su entrega a España, que podría hacerse efectiva en un mes.