Interior anuncia un «fuerte refuerzo» policial tras otro robo de ordenadores

A los 35 agentes que el ministro de Interior calcula ya operativos en esa zona madrileña, se sumarán 45 agentes de la Benemérita «con carácter inmediato»

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MARÍA ISABEL SERRANO

MADRID. Mientras el ministro del Interior, José Antonio Alonso, anunciaba ayer, en el pleno del Senado, un «fuerte refuerzo» de guardias civiles -80 en total- para la Sierra Norte madrileña, una de las zonas «visitadas» en las últimas semanas por la «banda de los ordenadores», se conocía la noticia de que los cacos habían asaltado el centro de salud de Alalpardo, un pequeño pueblo del noreste de la región que comparte administración municipal con el de Valdeolmos. Entre ambos suman un total de 2.460 habitantes aproximadamente. Con este asalto, ya son 21 los municipios desvalijados de sus ordenadores y material informático en poco menos de un mes.

Desde este ayuntamiento, presidido por Juan Ignacio Merino ( PSOE), confirmaban que los ladrones habían forzado y roto las puertas de acceso al centro de salud de donde se habían llevado dos ordenadores de última generación. Dejaron uno más viejo.El suceso ocurrió sobre las cinco y media de la madrugada del martes al miércoles. Según la Guardia Civil, mientras los delincuentes perpetraban el robo, saltaron las alarmas del centro y eso hizo que emprendieran la huida. Se montó un amplio dispositivo que a punto estuvo de dar con los ladrones.

Ni un agente local

En el municipio de Valdeolmos-Alalpardo no hay ni un agente de Policía Local. Dependen, para su seguridad, del puesto de la Guardia Civil de Valdetorres del Jarama. Se da la circunstancia de que lo robado en Alalpardo es material informático que pudiera almacenar datos relativos a la salud de los vecinos, un capítulo que está protegido con el máximo nivel por la ley de Protección de Datos vigente.

Son ya 21 los pueblos atacados por la «banda de los ordenadores» en las últimas semanas. La oleada de robos de material informático de última gama se inició en la Sierra Norte. Allí cayeron Braojos, Villavieja del Lozoya, La Serna, Bustarviejo, Navalafuente, Cabanillas de la Sierra, Berzona de Lozoya, Robledillo de la Jara, Cervera de Buitrago, El Atazar, Patones y Venturada. Ante la vigilancia de esta zona, los cacos traspasaron la frontera madrileña y trasladaron sus fechorías a la provincia de Guadalajara. A continuación, escogieron los municipios pequeños de la Sierra de Guadarrama y luego pasaron al suroeste.

Con todo este suma y sigue de pueblos asaltados, el ministro del Interior, José Antonio Alonso, declaró ayer, ante el pleno de la Cámara Alta, que «La Comunidad de Madrid es cada vez más segura y más tranquila» y que se estaba haciendo «un trabajo muy duro» que está dando «buenos resultados».

El titular de Interior acudió al Senado para, en la sesión de control Gobierno, contestar a varias preguntas sobre la seguridad en la región. La primera era del senador del PP José Ignacio Echevarría, que quería saber las medidas del Gobierno para atajar la ola de robos e inseguridad en la Sierra Norte, no sin antes recordar que, según sus datos, un total de 83 pueblos de la Comunidad no disponen de Policía Local.

El ministro de Interior anunció entonces que está aprobado un incremento, «con carácter inmediato» del número de agentes policiales destinados en la Sierra Norte «con el fin de reforzar los niveles de vigilancia y protección de los ciudadanos que residen en estos municipios». En concreto, Alonso dijo que el refuerzo consiste en «45 efectivos de la Unidad Básica de Actuación que forma parte de la Agrupación Rural de Seguridad de la Guardia Civil». «A ello -añadió- se suma la incorporación en labores de apoyo de 20 componentes de la Comandancia de Madrid, que iniciaron esa tarea el 2 de marzo, y 15 efectivos de la Unión de Protección y Seguridad, que comenzaron a trabajar el 4 de marzo».