Se inicia la temporada de inmigración argelina con la llegada de diez pateras a Alicante, Murcia y Baleares

En conjunto se ha rescatado o localizado a 87 personas, aunque otros han huido

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Los dispositivos de gestión de la inmigración irregular están alerta ante el inicio de la temporada de pateras procedentes de Argelia, que parece haberse inaugurado ya con la llegada en menos de 48 horas entre el lunes y ayer martes de seis embarcaciones a las costas alicantinas -más una que tocó tierra el domingo en Elche- a las que hay que sumar dos que fueron encontradas en aguas de Cartagena (Murcia) y otra más que también arribó por sus propios medios en la playa de Migjorn, en la balear isla de Formentera. En ellas viajaban 87 personas, si bien se busca a otras huidas.

Muy estacional, este tráfico que circula por el Mediterráneo oeste de la Península ha venido iniciándose en los últimos años ya avanzado el verano y alcanzado su punto máximo a partir de octubre. Conviene hacer mención especial a ese mes del año 2017, cuando una oleada inédita obligó a habilitar de forma excepcional las instalaciones sin estrenar de la que hoy es la cárcel de Archidona (Málaga) para acoger provisionalmente a las más de 500 personas que en tres semanas fueron rescatadas en el litoral murciano, el equivalente a todo lo que se había registrado en las mismas costas en 2016. Más allá, en una operación coordinada con la Armada y la Guardia Civil, una de las más importantes que ha exigido el fenómeno migratorio en España, el 17 de noviembre siguiente se interceptaría en la misma zona a otros 431 inmigrantes a bordo de 41 pateras.

Según fuentes oficiales consultadas por ABC, de momento no hay elementos objetivos que hagan pensar en una repetición de aquella avalancha, también cuando -recordaron- se cuenta con una buena colaboración de las autoridades argelinas, que «están trabajando mucho en el sur» de su país, la frontera por la que penetra en su territorio la inmigración subsahariana que luego intenta cruzar el mar rumbo a Europa. No obstante, las mismas fuentes reconocen que los ocupantes de las embarcaciones que parten de Argelia son en su mayoría argelinos, por lo general jóvenes con cierto potencial económico que les permite emprender el viaje y, si son repatriados, incluso intentarlo una y otra vez año tras año con la esperanza de poder quedarse en suelo europeo, no tanto en España como en Francia, con preferencia por ciudades como Marsella.

Para evitar una expulsión casi segura, y al contrario de los subsaharianos, los inmigrantes de origen argelino evitan ser fichados por la policía y tratan de alcanzar las costas españolas en sus propios barcos para luego huir por tierra. Ese ha sido el modo de proceder de los integrantes de la patera encontrada en Formentera, de la que la Guardia Civil había detenido hasta el cierre de esta edición a nueve personas, así como de la que alcanzó Elche el domingo, que se cree que transportó entre 8 y 12 pasajeros aunque sólo ha sido localizados siete.

En aguas alicantinas también Salvamento Marítimo socorrió el lunes otras dos embarcaciones que se acercaban a la costa pero que fueron avistadas por un crucero y un pesquero. A diferencia de años anteriores, fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana rehusaron facilitar información sobre estas pateras, si bien más tarde confirmaron que, de entre las siete registradas en los últimos tres días, ya han sido localizadas 49 personas. Dijeron desconocer cuántas están en búsqueda así como el número de barcas similares que han recibido en lo que va de año. En el caso de Murcia, en este 2019 han aparecido 164 inmigrantes en 17 pateras, las mismas que el año pasado.